17 de febrero de 2026

“Nos dejaron abandonados, a la deriva”. Aún impactados por la noche de terror que vivieron en Buenos Aires, los hinchas chilenos de la U culpan a la policía argentina de haber atizado el caos que comenzó en las gradas del Estadio Libertadores de América.



El presidente de Chile, Gabriel Boric, condenó la violencia en el partido entre Independiente y Universidad de Chile en Avellaneda, y ordenó al ministro del Interior viajar a Buenos Aires para acompañar a los heridos y revisar la situación de los detenidos.

El partido entre Independiente y Universidad de Chile fue suspendido en el minuto 48 debido a graves incidentes entre las hinchadas. El árbitro uruguayo Gustavo Tejera tomó la decisión de detener el encuentro, que se encontraba 1-1, tras el estallido de violencia en las tribunas.