4 de marzo de 2026

El promedio de años de estudio de la población ocupada en el cuarto trimestre de 2025 se ubicó en 10,9 años, conforme con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este indicador resume el capital humano incorporado al mercado laboral y permite dimensionar tanto la calificación promedio de los trabajadores como las diferencias internas de acuerdo con la categoría ocupacional y género.

En el cuarto trimestre del año se reportó una leve caída el índice de la desocupación o desempleo abierto (en su comparación anual) que se ubicó en 3,6% y afectó a 121.844 personas. Por otra parte, se notó un aumento en la tasa de subocupación que se ubicó en 3,5% de la Fuerza de Trabajo y afectó a unas 118.000 personas.
El Gobierno paraguayo presentó estadísticas que indican que en 2025 se generaron más de 118.000 nuevos empleos. El vicepresidente Pedro Alliana dijo que se han generado más de 242.000 nuevos empleos desde que asumió el actual gobierno. La tasa de desempleo bajó y se ubica en 3,6 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística. En contraste, el subempleo tuvo un leve crecimiento el año pasado.


La evolución de la vivienda refleja con claridad los cambios demográficos, económicos y sociales ocurridos a lo largo de más de siete décadas. A partir de los datos de los Censos Nacionales de Población y Viviendas, dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), es posible reconstruir una trayectoria que combina una expansión sostenida del número de casas ocupadas, una reducción progresiva del tamaño promedio de los hogares, una transformación en los tipos de vivienda y una mejora gradual en el acceso a los servicios básicos.

La generación de empleo sigue siendo uno de los instrumentos más eficaces para combatir la pobreza y fortalecer el desarrollo económico. No solo permite a los países construir economías más autosuficientes y consolidar una base productiva sólida, sino que cumple un rol clave en la estabilidad social al atacar de raíz problemas como exclusión, conflictividad y migración forzada. Brinda dignidad, sentido de pertenencia y oportunidad de progreso. Sin embargo, la brecha entre el crecimiento de la población y la capacidad de las economías para generar empleo, sobre todo, el juvenil, se está ampliando de forma preocupante.