29 de enero de 2026

“Voy a pedir convocar al presidente de la previsional (Jorge Brítez)” ante la Comisión Permanente del Congreso, para “paliar esta falta de respuesta” a pedidos de informes sobre los depósitos del Instituto de Previsión Social (IPS) en Ueno Bank, dijo la diputada Rocío Vallejo (PPQ). Agregó que la poca claridad y antecedentes de pérdidas por US$ 600 millones hacen que el temor sea genuino.

Los asegurados del IPS denuncian un estado deplorable en el Hospital Central, marcado por paredes enmohecidas, sanitarios sin agua, ascensores averiados frecuentemente y la falta de aire acondicionado en pleno verano. La institución responde con un ambicioso plan de reformas, que afirman presenta avances de hasta el 90% y entrega de obras previstas para finales de febrero.
Poco después de haber llegado al Palacio de López, Santiago Peña impartió “instrucciones muy precisas” a la ministra de Salud, María Teresa Barán, y al presidente del IPS, Jorge Brítez, en el sentido de que los servicios sanitarios de ambos organismos sean integrados. En la ocasión, la ministra aseguró que su cartera no iba a absorber los recursos del IPS, pues solo se buscaría “trabajar en forma articulada”; empero, en junio de 2024, el exgerente de Salud y actual consejero de la entidad previsional por el citado Ministerio, Gustavo González, había revelado que ella “provee medicamentos también a no asegurados”, en virtud de un acuerdo de 2022, fundado en una resolución de su Consejo de Administración de 2021, relativo a la integración de servicios médicos, infraestructura, recursos humanos y compra de bienes, entre el IPS y el Ministerio. Es decir, este último ya estaría absorbiendo recursos de la otra parte.
Existe una confusión entre los trabajadores paraguayos respecto a la naturaleza de sus aportes jubilatorios. Muchos creen -razonablemente, pero de forma errónea- que el dinero que mes a mes se descuenta de su salario va a una cuenta personal donde se acumula hasta el momento de su retiro. La realidad jurídica y económica es distinta, y comprenderla resulta fundamental para cualquier debate serio sobre el futuro del sistema previsional.
Mientras el IPS afirma que su stock de medicamentos alcanza el 90% del vademécum, los asegurados denuncian que enfrentan un crítico desabastecimiento de fármacos para enfermedades crónicas. La administración atribuye los baches a la alta demanda estacional y demoras en la recepción de productos, obligando a pacientes del interior a peregrinar hasta la capital por atención básica. A esto se suma las largas esperas por turnos médicos.

El IPS afirmó que actualmente cuenta con el 90% de los medicamentos del cuadro básico, mientras reconoce faltantes atribuidos principalmente a demoras y trabas burocráticas en los procesos de licitación ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas.