5 de marzo de 2026
En la última década, el subsidio al transporte público de pasajeros del área metropolitana de Asunción tuvo un aumento de 1.846%, pasando de 20.707 millones de guaraníes en 2015 a 402.980 millones el año pasado. Esa prestación es financiada por los contribuyentes de todo el país, no solamente por los de Asunción, es decir, también por quienes, en su inmensa mayoría, no se ven forzados a desplazarse en buses maltrechos ni a soportar “reguladas” periódicas. Gracias al dinero público, quienes deben soportar esas molestias pagan una tarifa de 2.300 guaraníes y una de 3.400, en los buses convencionales y con aire acondicionado, respectivamente. Según datos oficiales, si la subvención no existiera, el costo del pasaje llegaría hoy a 4.704 guaraníes en el primer caso y a 6.041 en el segundo, pero este problema de los asuncenos no debería trasladarse sobre los hombros de quienes ni siquiera tienen transporte público en sus localidades.


El presidente del Centro de Empresarios del Transporte de Pasajeros del Área Metropolitana negó que los transportistas estén implementando una “regulada” de buses y afirmó que hay menos unidades en circulación debido a las vacaciones en instituciones públicas y el sector educativo.

Un nuevo calvario tuvieron que soportar los usuarios del transporte público ante una nueva “regulada” dispuesta tras discrepancias entre el Viceministerio del Transporte y empresarios del ramo, a causa la propuesta de mantener la tarifa técnica del pasaje durante unos meses.

El Viceministerio de Transporte sigue esperando el informe final de la Policía Nacional sobre el vandalismo que dañó unos 35 buses del área metropolitana de Asunción, incluidas unidades eléctricas. Esperan que las autoridades de seguridad actúen para que no vuelva a ocurrir algo similar.

El director de Transporte del Viceministerio de Transporte, Rolando González, confirmó que un vehículo de color negro fue el que realizó ayer los ataques a los buses a lo largo de Eusebio Ayala. Hasta el momento, 35 ómnibus son los confirmados que recibieron los impactos de balines de goma, pero este número podría aumentar con el correr de las horas.