Pese a los repetidos anuncios institucionales sobre optimización y modernización de los servicios, los asegurados y jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS) continúan enfrentando un calvario diario para acceder a prestaciones médicas básicas.
El descontento generalizado se centra en las fallas crónicas de los sistemas de agendamiento, la escasez de medicamentos esenciales y la falta de previsión en las clínicas periféricas.
“Tuve que acampar frente al IPS”: El drama de los pacientes que no logran atención médica
El canal telefónico del Call Center y la plataforma digital Mi IPS continúan operando como barreras virtuales casi impenetrables para miles de aportantes. Las denuncias apuntan a horas de espera en línea que invariablemente concluyen con la misma respuesta: la inexistencia de turnos disponibles, o bien con cortes abruptos de la comunicación por saturación del sistema.
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Esta situación empuja a los pacientes a recurrir a medidas extremas. Es el caso de Ramón Cristaldo, paciente con movilidad reducida a raíz de un accidente cerebrovascular (ACV) sufrido hace un año, quien intentó durante nueve días consecutivos conseguir citas para cardiología y diabetología sin éxito.
“Después de tanto insistir decidí ir directamente al Hospital Central, tuve que acampar ahí para lograr atención con un solo médico, y aún tengo que volver para diabetología. ¿Por qué tenemos que seguir soportando este suplicio? Es indignante cómo nos maltratan; pagamos mes a mes, pero no recibimos las prestaciones que nos corresponden por derecho”, expresó Cristaldo.

Otro paciente, que prefirió el anonimato, relató haber pasado la madrugada sobre una colchoneta frente al Centro de Atención Ambulatoria (CAA) en busca de un número que nunca llegó, tras haber agotado sin éxito las vías telemáticas. “Es una vergüenza el trato que nos dan, nosotros somos los dueños del IPS, pero tenemos que estar mendigando acá”, cuestionó.
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Testimonios similares se multiplican en los alrededores del Hospital Central, Hospital Ingavi, clínicas periféricas y en redes sociales.
Sin fármacos ni médicos: La indignación de los aportantes ante las fallas del IPS
A las dificultades para conseguir una consulta médica se suma el laberinto administrativo para la provisión de fármacos. A través de redes sociales, los asegurados denuncian las limitaciones del sistema de empadronamiento en farmacias periféricas.

Pacientes como Rocío Sanabria Martínez denunciaron llevar meses sin poder retirar medicamentos específicos para tratamientos de patologías crónicas, debido a la falta de stock en centros como la clínica Nanawa y, a la normativa del IPS que prohíbe el retiro en otras periféricas si el paciente no figura formalmente registrado (empadronado) en dicha farmacia.
Carlos Iván Bermúdez también relató la odisea que vivió al tener que trasladarse desde Lambaré hasta Zeballos Cué —un trayecto de casi 40 kilómetros de ida y vuelta bajo altas temperaturas— para una cita médica en el puesto Isla Po’i, solo para enterarse al llegar que el médico estaba ausente ese día.
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“Llegamos con mi paciente y en agendamiento me dicen que no va a venir el doctor. ¿Por qué no avisan con tiempo para no ir de balde?. Ellos creen que nos vamos al hospital porque nos gusta. Aparte de que uno no está bien de salud, tiene que estar soportando esta clase de irresponsabilidades”, protestó.
El malestar acumulado refleja la cruda realidad diaria que padecen los cotizantes del seguro social, quienes sostienen con sus aportes mensuales un sistema que continúa vulnerando el derecho fundamental a la salud oportuna y digna.
