Ranking IA: 31/100: la calificación de Paraguay según la Cepal

Cepal dice que la inversión conjunta en IA de todos los países de América Latina no superó el 1,7% del monto de la inversión de Estados Unidos o el 5% de China.
Ranking de la Cepal en IA: Paraguay con 31/100 se ubica en el puesto 14 de 19 países. GENTILEZA

Paraguay obtuvo 31,20 puntos sobre 100 en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA), ubicándose en el grupo de “exploradores”, el peldaño más bajo de madurez, ubicándose en el puesto 14 entre 19 países. Chile, Brasil y Uruguay superan los 60 puntos y se consolidan en el liderazgo regional.

De la IA se habla mucho en Paraguay: foros, conferencias, invitados especiales y aprendizajes superficiales; mientras en otros países de la región se convive el día a día con la IA.

Las empresas paraguayas avanzan de a poco, pero el país, medido en conjunto, todavía no arma el ecosistema: infraestructura, talento y reglas claras que sostenga su desarrollo.

Brasil y México reúnen el 68% de los investigadores activos en IA y, con Colombia, Chile y Argentina, concentran el 90% de las publicaciones.

Nueve países cuentan con Estrategias Nacionales de IA, Paraguay no la tiene, pero pocos han asignado presupuesto real.

Brasil, Chile, Colombia y México tienen industrias de centros de datos robustas, y uno de cada cinco centros cumple estándares internacionales de sustentabilidad.

Paraguay, por su parte, no cuenta con una ley de Inteligencia Artificial promulgada, que garantice tanto la atracción de inversiones como la seguridad jurídica de los stakeholders. Sin embargo, expidió la Ley Nº 7.593/2025 de Protección de Datos Personales que reconfiguran el escenario tecnológico y empresarial.

La última fila

El ILIA mide el avance de la IA en tres dimensiones: factores habilitantes (infraestructura digital, talento y datos), investigación, desarrollo y adopción y gobernanza, a través de más de cien subindicadores.

El informe agrupa a los 19 países en tres categorías: pioneros (sobre 60 puntos), adoptantes (entre 35 y 60) y exploradores (menos de 35 puntos). Con 31,20 puntos, Paraguay cae en esta última categoría, la de “ecosistemas incipientes y limitada capacidad para desplegar IA”, según la definición del propio documento.

El país comparte los últimos puestos con El Salvador (32,04), Jamaica (31,61), Cuba (28,69), Guatemala (28,44), Honduras (27,39), Bolivia (26,06) y Venezuela (24,65).

Encabezan la tabla Chile (70,56), Brasil (67,39) y Uruguay (62,32), los tres “pioneros” de la región, seguidos por un bloque adoptante que va de Colombia (55,84) a Panamá (38,95).

El director de CENIA, Álvaro Soto, y el director ejecutivo del ILIA, Rodrigo Durán, reconoce que en la región sobra entusiasmo por la IA pero falta acción: persiste “un gran interés y entusiasmo” que todavía no se traduce en inversiones ni decisiones a la altura del momento tecnológico. El diagnóstico aplica al caso paraguayo, mucha discusión y poca acción.

Cepal
Ranking IA de la Cepal - ILIA 2025

La sorpresa: la infraestructura hay pero no se potencia

El informe trae un dato que contradice la imagen de rezago generalizado: en promedio de latencia de internet, Paraguay ocupa el tercer mejor lugar de los 19 países medidos, con 9 milisegundos, apenas detrás de Uruguay (6) y República Dominicana (7).

En cobertura de redes móviles llega al 99,6% de la población, la segunda cifra más alta de la región. Y el costo de un plan básico de banda ancha fija equivale a 3,8% del ingreso per cápita, entre los más accesibles del continente.

El techo aparece en otros frentes: solo 16,1% de la población tiene cobertura 5G y el acceso de los hogares a internet llega a 55,8%, por debajo del promedio regional de 63,8%. En la subdimensión de Infraestructura, Paraguay suma 42,87 puntos, dentro del bloque de “capacidad intermedia”, lejos todavía de Brasil (71,43), Uruguay (70,46) y Chile (63,81), los únicos tres países con infraestructura robusta según el ILIA.

Datos abiertos el valor invisible de Paraguay

El informe identifica a Paraguay, junto con Ecuador, Guatemala y Perú, como una excepción notable dentro de un problema regional: mientras la mayoría de los países produce muchos datos pero los abre poco, estos cuatro mejoran de forma sustantiva y transversal su disponibilidad. Es la principal razón por la que Paraguay logró uno de los mayores incrementos de puntaje de la región en Factores Habilitantes (+7,17 puntos), solo detrás de Ecuador (+9,17), República Dominicana (+8,46) y Guatemala (+7,86).

Hay otro dato que marca un cambio de etapa: el ILIA 2025 registra que el número de países de la región con programas de doctorado en inteligencia artificial se duplicó, de 4 a 8, con la incorporación de Argentina, Colombia, Paraguay y Perú.

Formar investigadores propios es, según el propio informe, la vía para que la región deje de depender de tecnología importada y desarrolle soluciones con pertinencia local.

El desafío para el empresario

El propio informe advierte que la región invierte en IA muy por debajo de su peso económico —apenas 1,12% de la inversión mundial, frente a un 6,6% del PIB global— y que ningún país supera el promedio mundial de inversión en IA sobre PIB per cápita.

Paraguay no escapa a esa restricción: sin más cómputo, talento avanzado ni gobernanza de datos, el techo de lo que sus empresas pueden lograr con IA seguirá limitado por factores que exceden a cualquier compañía individual.

Por un lado, la brecha estructural, cómputo, talento especializado, apertura de datos, seguirá siendo un problema de país, no de una sola empresa, y demandará inversión pública sostenida.

Por otro, la buena conectividad básica y el costo accesible de internet que ya muestra el ILIA son un punto de partida para adoptar herramientas de IA generativa hoy, sin esperar a que el país complete su infraestructura de punta.

En la región, Paraguay corre desde atrás en la competencia de la IA, aunque en velocidad vuela en internet por su promedio de latencia con un puntaje de 97/100, y con una base de conectividad mejor de lo que su puntaje global, que bien utilizada puede convertirse en un trampolín para escalar y adoptar herramientas de IA.