Junta de Asunción sepulta contrato colectivo de Luis Bello: sindicatos deberán renegociar con Soledad Núñez

Luis Bello y José Gregorio Ledesma Narvaez abrazados, ambos sonrientes, rodeados de una multitud en un entorno urbano.
Luis Bello (ANR-HC) y Gladys Galeano, dirigente sindical, se abrazan tras la firma del contrato colectivo de la Municipalidad de Asunción. Detrás, el concejal Mariano Cáceres (ANR-HC).Gentileza

La Junta Municipal de Asunción sepultó este miércoles el polémico contrato colectivo impulsado por Luis Bello. El proyecto deberá ser renegociado con la intendenta entrante, Soledad Núñez, e incluir a todos los gremios reconocidos de la comuna.

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La Junta Municipal de Asunción aprobó este miércoles, sobre tablas, un dictamen que recomienda devolver a la Intendencia el polémico proyecto de contrato colectivo de condiciones de trabajo, impulsado por el intendente saliente, Luis Bello (ANR-cartista). El documento había desatado una serie de movilizaciones para intentar su aprobación antes de las elecciones, en las que el candidato oficialista, Camilo Pérez (ANR- cartista), resultó perdedor.

Contrato colectivo en Asunción: Junta Municipal frena plan de Luis Bello

La decisión, respaldada por unanimidad tras un dictamen de la comisión de Legislación presidida por Nasser Esgaib (ANR-cartista) y firmada por ediles de diferentes bancadas, frena temporalmente las pretensiones sindicales de homologar el documento antes de la asunción de la nueva intendenta, Soledad Núñez, quien asumirá en la primera semana de noviembre.

Con esta jugada, los concejales determinaron que el análisis del convenio laboral quede en manos de las nuevas autoridades municipales y de la próxima conformación legislativa, que asumirá el próximo 3 de noviembre, pero que contiene a diez ediles reelectos y que tendrá una mayoría colorada que actualmente es oficialista y pasará a ser oposición.

Hombre con chaleco gesticulando durante reunión, mientras otros escuchan y toman notas en ambiente institucional.
Una reunión de la Junta Directiva se realizó para sepultar el contrato colectivo, generando un ambiente de tristeza entre los presentes.

El dictamen aprobado establece además que, al retornar el expediente al ejecutivo comunal, se deberá otorgar participación a todos los gremios que cumplan requisitos legales y derivar las negociaciones al Ministerio del Trabajo en caso de no lograr el acuerdo con todas las partes.

Álvaro Grau denuncia apriete sindical y califica de fallida la jugada política

El concejal Álvaro Grau (PPQ), uno de los firmantes del dictamen, expuso que la decisión de los integrantes de la comisión se dio en medio de la fuerte presión ejercida por la dirigencia gremial y reveló que los sindicalistas “vinieron a querer patotear para que se pueda aprobar el contrato colectivo”, una acción que calificó de inaceptable.

“No nos vamos a dejar amedrentar por el sindicalismo. La Junta Municipal no se va a dejar patotear por este tipo de actuaciones”, sentenció Grau al ratificar la postura adoptada por el cuerpo legislativo frente a las amenazas de movilizaciones.

El edil opositor cuestionó la incongruencia de pretender instaurar nuevas exigencias laborales cuando el contrato colectivo vigente no se cumple: “(Es) totalmente ilógico que ellos pretendan que se cumpla algo con más exigencias, siendo que el actual que tiene menos compromisos no se cumple”, dijo.

Alvaro Grau de pie en oficina, vistiendo blazer azul y camisa de rayas, con expresiones tranquilas y fondo de retratos enmarcados.
Alvaro Grau participó en la reunión donde se archivó el contrato colectivo de Bello.

Grau calificó la maniobra del ejecutivo municipal saliente como un bumerán político: “Esto desde el inicio luego fue una cuestión netamente electoral y política, y le salió al revés; fue una granada que les explotó en la mano”, insistió.

Presupuesto municipal 2027 bajo la lupa del equipo de transición de Soledad Núñez

En paralelo a la crisis laboral, la Comisión de Hacienda de la Junta Municipal inició esta semana el análisis del proyecto de Presupuesto Municipal 2027, enviado por el intendente saliente, proceso que contempla el desfile de directores comunales para defender los presupuestos de sus dependencias.

Grau recordó que la Ley Orgánica Municipal fija como fecha límite el 20 de noviembre para que el pleno apruebe el presupuesto, lo que sucedería ya con los nuevos concejales y bajo la atenta mirada del equipo técnico de transición designado por la intendenta electa, Soledad Núñez.

Ante los tiempos ajustados, Grau explicó que, de todas formas, el presupuesto podrá ser modificado con posterioridad tras el retorno de la Junta de su receso legislativo previsto para la segunda quincena del mes de enero.

Soledad Núñez y Luis Bello con legisladores y miembros del equipo de transición.
Soledad Núñez y Luis Bello con legisladores y miembros del equipo de transición.

El concejal enfatizó que el equipo económico de la intendenta entrante tendrá la potestad de replantear rubros clave una vez que tome posesión efectiva de la administración municipal y comience formalmente la ejecución presupuestaria.

Municipalidad de Asunción quebrada: advierten sobre maquillaje financiero y millonaria deuda

Lejos de matizar la realidad económica, Grau remarcó que “no hay que tomar a la ligera ningún tipo de cuestión financiera porque la municipalidad está hoy quebrada, hay deudas por pagar, hay obras que están en curso y no se están cumpliendo con los pagos a los proveedores”.

Juan Carlos Ozorio Admen frente a una mesa con carpeta roja, mientras Javier Pintos escucha atentamente en un ambiente formal.
Juan Carlos Ozorio Admen y Javier Pintos participan en una discusión sobre contratos colectivos en un recinto formal.

El edil advirtió que la carga fija mensual en concepto de sueldos supera los G. 50.000 millones, rebasando todos los límites legales permitidos y asfixiando la capacidad operativa de la institución para prestar servicios.

Asimismo, denunció un esquema histórico de “maquillaje” presupuestario donde se inflan los ingresos para justificar los endeudamientos, lo que incluye cobros ficticios como impuestos inmobiliarios o tasas de plazas y parques que administra la propia comuna. “La municipalidad no se puede cobrar a sí misma, ni impuesto inmobiliario, ni tasas por plazas, ni parques”, expresó.

Finalmente, Grau advirtió sobre el colosal compromiso financiero de G. 181.000 millones comprometido por el intendente saliente con los bonistas, que vencerá en marzo próximo, sumado a los G. 18.653 millones que quedaron pendientes tras el pago parcial realizado por Bello en septiembre.