Asamblea de bonistas de Asunción: el millonario monto que Bello prometió pagar en septiembre

Luis Bello en chaqueta oliva con parche de Paraguay, hablando frente a un micrófono en un ambiente iluminado por luz natural.
Luis Bello (ANR-HC), intendente de Asunción.Gentileza, Municipalidad de Asunción

Los bonistas de la Municipalidad de Asunción convocan a una asamblea para el 16 de septiembre. Verificarán si el intendente Luis Bello (ANR-HC), cumple o no con un millonario desembolso que prometió para evitar acciones judiciales contra la comuna.

La firma Valores Casa de Bolsa SA, representante de los bonistas de la Municipalidad de Asunción, informó a la Superintendencia de Valores del Banco Central del Paraguay (BCP) de la convocatoria a una asamblea de tenedores de bonos de la comuna para el 16 de septiembre.

El punto central del orden del día es la verificación del cumplimiento del desembolso de G. 41.101 millones, prometido por la gestión del intendente, Luis Bello (ANR-cartista), para el 15 de septiembre, instancia tras la cual los acreedores adoptarán las medidas legales correspondientes, en caso de no verificarse el cumplimiento.

La reunión se llevará a cabo en la Torre 3 del Paseo La Galería, fijándose la primera convocatoria a las 11:00 y la segunda a las 12:00, abarcando los programas correspondientes a las emisiones de bonos G5, emitido por Mario Ferreiro, y G6, G7, G8 y G9, todos emitidos durante la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista).

El acuerdo rechazado por la Junta y el “clavo” para el próximo intendente

El compromiso hecho por el intendente corresponde al conflicto por el incumplimiento del pago de cuotas de intereses de los bonos municipales acumulados desde mayo del año pasado, todavía bajo la gestión del exintendente Rodríguez.

En junio de este año, el intendente Bello había intentado, sin éxito, la aprobación de la Junta Municipal de una segunda propuesta acuerdo de pago planteada por los bonistas, por la cual ya había hecho un pago parcial de G. 50.941 millones.

Aunque el acuerdo no fue avalado por los concejales, Bello había comprometido un segundo pago de G. 41.101 millones para el 15 de septiembre, bajo el compromiso de los bonistas de abstenerse de promover acciones judiciales mientras se mantenga el cumplimiento del cronograma convenido.

Miguel Sosa y Juan José Arnold en sesión formal de la Junta Municipal, rodeados de documentos y expresiones tranquilas.
Pleno de la Junta Municipal de Asunción en la sesión en la que se abstuvieron de aprobar el acuerdo de Bello con los bonistas.

En el acuerdo entre Bello y los bonistas, estos últimos se habían comprometido a diferir el vencimiento de un saldo de G. 181.048 millones, en concepto de capital e intereses, hasta marzo de 2027. Esto implicaría un “clavo” de casi US$ 31 millones para el Gobierno de quien resulte electo en las elecciones municipales del 4 de octubre.

De Nenecho a Bello: la radiografía de la mora comunal de US$ 22,3 millones

El historial de morosidad muestra que durante el mandato de Óscar “Nenecho” Rodríguez se registraron vencimientos no saldados de cupones por G. 30.246 millones. Durante la intervención de su gestión, encabezada por Carlos Pereira entre junio y agosto, se sumaron otros G. 20.694 millones en concepto de intereses vencidos de bonos.

Con la ejecución de un pago parcial por G. 50.941 millones, Bello canceló los cupones de intereses vencidos durante la gestión de Rodríguez y durante la intervención. A pesar de este desembolso, Belo siguió acumulando nuevos intereses vencidos.

Luis Bello (ANR-HC), ahora intendente de Asuncion, junto a uno de los que lo llevó al cargo, el exintendente Oscar "Nenecho" Rodriguez  (ANR-HC). La foto fue publicada por el propio Rodríguez el "miercoles de traición", en un posteo contra Bello y Latorre.
Luis Bello (ANR-HC), ahora intendente de Asuncion, junto a uno de los que lo llevó al cargo, el exintendente Oscar "Nenecho" Rodriguez (ANR-HC). La foto fue publicada por el propio Rodríguez el "miercoles de traición", en un posteo contra Bello y Latorre.

Entre junio y agosto, su gestión incumplió con el pago de otros G. 35.734 millones, con lo que el saldo total impago acumulado por el municipio desde su asunción, asciende a G. 130.286 millones, monto equivalente a US$ 22,3 millones.

El impacto en las calles: el desvío de los bonos que paralizó las obras de desagüe pluvial

Mientras tanto, las obras que Rodríguez había prometido con los bonos G8 (2022), dinero que fue desviado por su gestión, siguen inconclusas y convierten a barrios enteros de la capital en zonas más peligrosas para sus propios habitantes que antes del inicio de los proyectos.

De las ocho intervenciones urbanas que prometió ejecutar con esa emisión, por G. 360.000 millones, apenas empezó cuatro y no terminó ninguna. Según datos oficiales, la obra de Santo Domingo, iniciada hace casi un año y medio, apenas alcanza un 35% de avance, San Pablo 46% y Abasto 59%, a más de dos años y medio de su inicio. En tanto, el desagüe de General Santos, cuya palada inicial se dio hace un año y medio, no registra avances en el terreno.

El principal factor de este retraso fue el desvío de G. 512.000 millones provenientes de los bonos G8. El desvío fue denunciado por ABC Color y confirmado por la Contraloría General de la República, que recomendó la intervención de la gestión de Rodríguez.

Máquinas retroexcavadoras en proceso de excavación rodeadas de tierra y grava en una calle del Abasto.
Trabajos sobre la calle Teniente José Félix López y Epifanio Méndez Fleitas, parte de la obra de desague pluvial del Abasto.

En su informe final, el interventor Carlos Pereira documentó que mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, la gestión de Nenecho desvió ese dinero, que debía ser exclusivamente para obras, hacia el pago de gastos corrientes, especialmente salarios.

Las obras “fantasmas” que se prometieron con las emisiones G6 y G7

El exintendente también había prometido otros proyectos de inversión con las anteriores emisiones de bonos, algunas de las cuales no se realizaron. Con los bonos G6 (2020), de un total de G. 100.000 millones, Rodríguez había prometido el diseño de revitalización y construcción de infraestructura para 10 plazas públicas por G. 10.000 millones.

Sin embargo, el único espacio público intervenido con ese dinero fue la polémica plaza Naciones Unidas, que permaneció inconclusa por más de dos años y fue concluida tras la renuncia de Nenecho y con fondos municipales. Una investigación exclusiva de ABC reveló que su gestión jamás planificó la intervención en otros espacios públicos con ese dinero.

La terminal de buses de Asunción presenta un estado de abandono y deterioro.
La Estación de Buses de Asunción, incluida en dos emisiones de bonos, sigue en un estado de abandono y deterioro.

Con los bonos G6, Rodríguez también había prometido invertir G. 4.630 millones en la reforma y reconstrucción de la Terminal de Ómnibus (actual Estación de Buses de Asunción), pero el proyecto no fue realizado. El mismo objetivo volvió a aparecer en el plan de inversión de los bonos G7 (2021), por un total de G. 200.000 millones. Esta vez, la inversión en la EBA prometió ser de G. 18.000 millones.

Sin embargo, Rodríguez logró que una mayoría en la Junta Municipal modificara ese destino para obras viales. Este proyecto no fue ejecutado sino hasta la actual gestión de Luis Bello, dentro del denominado Plan Asu 400 cuadras.

Mirador de Itá Pyta Punta y Bonos G9: promesas incumplidas

Con los bonos G7, Rodríguez también había prometido la construcción del mirador de Itá Pyta Punta, por G. 6.000 millones, pero omitió su intervención bajo la excusa de la declaración de patrimonio natural y paisajístico de Asunción, declarada por la Secretaría Nacional de Cultura.

Vista de uno de los rincones del mirador de Itá Pyta Punta, de Asunción, donde las últimas lluvias terminaron por colapsar la baranda de seguridad. Toda la infraestructura del mirador está en riesgo de derrumbe inminente.
Vista de uno de los rincones del mirador de Itá Pyta Punta, de Asunción, donde las últimas lluvias terminaron por colapsar la baranda de seguridad. Toda la infraestructura del mirador está en riesgo de derrumbe inminente. El espacio debió ser intervenido con los bonos G7.

A más de cinco años, las obras no existen, mientras que las cuentas donde debía guardarse el dinero ya no aparecen en los balances de la Municipalidad. La propia gestión de Rodríguez había declarado la zona en emergencia y anunciado el desalojo de sus pobladores, con el argumento de un inminente derrumbe. Tras el reclamo de los vecinos, esta mudanza no se realizó.

A estas emisiones se sumó la de los bonos G9 (2023), con la que Nenecho había prometido pagar deudas de bonos anteriores que estaban por vencer, pero para los que no había previsto disponibilidad financiera. Los asuncenos terminarán de pagar por estos recién en 2035, por lo que su cancelación afectará a las próximas dos administraciones municipales.