12 de agosto de 2026

El país sumó plantas, recuperó líneas y elevó su producción en varios rubros, pero la utilización efectiva continúa mostrando fuertes contrastes a nivel industrial. La molienda de soja conserva cerca de una quinta parte de su capacidad disponible, los frigoríficos trabajan por debajo de la mitad de su potencial y el cemento se acerca a niveles altos de ocupación. La maquila, en cambio, gana volumen, empleo y nuevos contratos.


La visita de la secretaria de Comercio de España Amparo López Senovilla abrió el debate sobre las condiciones que ofrece Paraguay para atraer inversiones. Mientras las empresas españolas plantean la necesidad de mayor transparencia en las licitaciones públicas, la UIP sostiene que el país debe fortalecer a la industria nacional sin cerrar sus puertas al capital extranjero.

La faena de bovinos en frigoríficos totalizó 891.079 cabezas entre enero y junio de 2026, lo que representa una caída interanual del 24%, según datos del Senacsa. Aunque el volumen procesado sigue por debajo del registrado el año pasado, junio fue el mes de mayor actividad del semestre para las industrias.

La industria paraguaya incrementó sus compras de materias primas en los primeros cinco meses del año, con dos sectores principales concentrando el 65% de las importaciones realizadas bajo el régimen, según datos del Ministerio de Industria y Comercio (MIC).

Con estabilidad macro, energía renovable abundante, ventajas fiscales y una ubicación estratégica, Paraguay comienza a consolidarse como una plataforma industrial con proyección regional. La maquila, los centros de datos, la transición energética, el hidrógeno verde, la agroindustria avanzada y el Corredor Bioceánico abren una ventana de oportunidades.

La industria procesó 1.119.038 toneladas de soja entre enero y abril, un 9% más que en igual periodo del año pasado. La Cappro destacó que la actividad industrial mantiene una tendencia favorable, impulsada por una cosecha positiva y condiciones competitivas para el sector.