29 de marzo de 2026

AYOLAS. El dirigente de pescadores de la compañía Atinguy, Hernán Cano, manifestó que esta semana la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) distribuirá kits de víveres a pescadores de cuatro asociaciones del sector pesquero comercial. La asistencia alimenticia solamente es un parche a la problemática que se generó por la presencia de algas en aguas del río Paraná, situación que afecta el rubro de la pesca y también la navegación.


Pescadores comerciales mantienen las manifestaciones frente a la sede de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) en Ayolas, exigiendo la liberación de una mayor cantidad de agua a través del vertedero Aña Cua. Los trabajadores sostienen que la presencia masiva de algas en el río Paraná dificulta la navegación y afecta de manera directa la actividad pesquera. La situación se agrava cada día debido a la escasa circulación del agua en la zona. Los manifestantes señalan que la producción se encuentra prácticamente paralizada.

AYOLAS. Trabajadores del sector pesquero comercial alertan sobre la presencia de grandes cantidades de algas en las aguas del río Paraná, específicamente sobre el Brazo Aña Cua, que afecta seriamente la navegación y la actividad pesquera. Esta situación compromete el sustento de unos 1.300 pescadores de la zona, quienes reclaman a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) la liberación de un mayor caudal de agua a través de las compuertas del vertedero Aña Cua.
AYOLAS. Pescadores comerciales de diferentes asociaciones pesqueras se manifestaron este miércoles frente a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), para exigir la liberación de un mayor caudal de agua a través del vertedero Aña Cua. El objetivo es eliminar la gran cantidad de algas acumuladas en el río Paraná, cuya presencia afecta de manera directa la actividad pesquera y la navegación.

Pescadores de comunidades ribereñas de la zona norte de nuestro país destacan la abundancia de peces en las aguas del río Paraguay, esto a dos días del inicio de la veda que debe durar 90 días, ya que se trata de aguas compartidas con el Brasil. El surubí es la especie más vendida, a un precio de G. 30.000 por kilo. Alrededor de 800 personas, entre pescadores y buscadores de carnadas, deberán recibir el subsidio estatal.