10 de octubre de 2026

Hoy otra vez se instaló el debate en Cámara de Diputados sobre la intención de los cartistas de aumentar impuestos a la Tirzepatida y otros medicamentos para el control de la diabetes y la obesidad, con el fin de recaudar más. Opositores piden tocar rubros que son dañinos para la salud y advierten tufo a “electoralismo” detrás del interés cartista.


Senadores opositores, disidentes y hasta cartistas presentaron un proyecto de ley que plantea recaudar unos US$ 700 millones para destinarlos, en su mayoría a Salud Pública, salarios de médicos y lucha contra el cáncer, mediante un arancel especial a los fumadores consumidores de cajetillas de cigarrillos.

La senadora Celeste Amarilla (PLRA) cuestionó al cartismo porque en Diputados no aprobó el impuesto al tabaco de 2 o 6 puntos y dijo que 3 mil personas paraguayas se mueren por año de cáncer de pulmón, aunque el “actual mayordomo haya dicho que no produce cáncer el cigarrillo, produce cáncer y el señor Cartes produce muerte”, dijo la parlamentaria logrando la reacción del senador Antonio Barrios, exministro de Salud.
En pleno debate parlamentario se trataba el proyecto de aumento del 2% al impuesto al consumo de tabaco que podría ayudar en algo a los enfermos de cáncer. Lamentablemente, para muchos, una aplastante mayoría envió al archivo dicho proyecto a pesar de que 28 nuevos casos de cáncer de pulmón se detectan cada mes en el Ineram, lo que hace que sea casi uno por día.
En su ensayo titulado Augusto Roa Bastos, el poder de la imaginación, el mexicano Carlos Fuentes, gloria de la literatura universal, recordaba una sentencia de la madre del boliviano Enrique Peñaranda: “De haber sabido que mi hijo iba a llegar a presidente, le hubiera enseñado a leer y a escribir”. En el Paraguay, muchas madres podrían parafrasear esta sentencia refiriéndose a su hijo parlamentario.