20 de febrero de 2026

Docentes y funcionarios de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) realizaron hoy una marcha desde el Rectorado hasta la Avda. Mcal. López, en rechazo al proyecto de ley de la reforma de la Caja Fiscal. La medida de fuerza afecta las actividades académicas y administrativas, aunque se garantizan los servicios esenciales en la Facultad de Ciencias Médicas (FCM).

El Hospital de Clínicas, ya en la mira por entregar medicinas vencidas destinadas a niños en UTI, enfrenta una nueva crisis. La doctora Débora Núñez denunció que la jefa de la terapia pediátrica, Lorena Delgadillo, permitió que se usaran taladros ruidosos en la puerta del área crítica para colocar guirnaldas navideñas. Núñez exigió auditoría y sumario, afirmando que este trabajo, realizado sin aislamiento de ruido, expuso a pacientes inestables y ventilados, violando normas sanitarias.


El director del Hospital de Clínicas, Jorge Giubi, aseguró que la entrega de una medicina vencida para un niño en UTI, fue un sabotaje y que el fármaco no salió de la farmacia. Sin embargo, documentos presentados por la médica denunciante, contradicen su versión. Ante la gravedad del caso, desde el hospital escuela que depende la UNA anunciaron una auditoría interna y posterior denuncia ante la Fiscalía.

Médicos del Hospital de Clínicas alertaron sobre la provisión de medicamentos vencidos para pacientes en delicado estado, internados en la terapia intensiva. El suministro de medicinas caducadas se da días después de que la Contraloría General de la República advirtiera de la detección de insumos y fármacos vencidos, por valor de G. 2.207 millones, en la farmacia y depósitos del hospital que depende de la UNA.

Pacientes del Hospital de Clínicas denuncian el “calvario” que viven por tener que costear insumos quirúrgicos y costosos medicamentos esenciales que no hay en el centro médico. Los afectados aseguran que deben endeudarse o hacer actividades solidarias para cubrir sus tratamientos. “Si no tenés para comprar, te morís”, lamentaron. Mientras tanto, insumos y fármacos vencen en los depósitos, según una fiscalización de la Controlaría, que detectó pérdidas por G. 2.207 millones.