28 de agosto de 2026

Paraguay tiene 30,4 millones de hectáreas destinadas a la producción agropecuaria, buena parte sin título de propiedad. La ARP advierte que un eventual levantamiento de la Ley Nº 6830/2021, que castiga la invasión de inmuebles con hasta 10 años de cárcel, podría reabrir un frente que ya le costó al país más de 100.000 hectáreas ocupadas.


Una propiedad en Villa Hayes fue invadida desde el pasado miércoles y en la zona se produjo un gran incendio que hasta ahora consumió unas 400 hectáreas. Los propietarios del inmueble no descartan que el fuego haya sido causado por los invadores, pues eran los únicos en la zona.

El ministro del Interior, Enrique Riera, confirmó que activaron un operativo para intentar desmovilizar una organización que busca invadir tierras que son administradas por la Senabico. Destacó que la Fiscalía ya imputó a siete líderes por “apología al delito” por incentivar a la ocupación de inmuebles que no son sujetos de la reforma agraria.

El presidente de la Unión de Gremios de la Producción, reiteró advertencias sobre supuestos planes de invasión de tierras privadas en el departamento de San Pedro por parte de “oportunistas politiqueros” con apoyo de “algunos sectores de la Iglesia”.

El productor ganadero Andrés Duré Rodas (72), dueño de la estancia “San Rafael II” de Yasy Cañy, denunció anoche que fue amedrentado a tiros por supuestos “sintierras” del asentamiento“15 de agosto” de ese distrito del departamento de Canindeyú. Afirmó que dejaron un panfleto en que le daban un plazo de 15 días para entregarles las tierras que reivindican como de su propiedad.

GUARAMBARÉ. Los propietarios de las tierras que están siendo invadidas en esta localidad se reunieron con las autoridades y exigieron mayor acción para combatir este delito. Desde hace 15 días, los supuestos sin tierra están arrasando con cañaverales de varios agricultores. Los invasores derriban cercos y queman las plantaciones para instalarse en las parcelas. Las autoridades prometieron celeridad en los procesos y devolver la tranquilidad a la ciudadanía.