Tratamientos de alto costo en el IPS: advierten déficit y piden fondo de salud

Isaías Fretes acompañado por un médico mayor y una mujer en abrigo de cuadros, observando a un paciente en una cama de hospital.
Isaías Fretes, presidente del IPS, conversa con un paciente internado. Gentileza

Medicamentos de alto costo, como los empleados para la hemofilia, ahogan al IPS. El Consejo analiza pedir la creación de un fondo estatal para financiar tratamientos de enfermedades complejas, ya que el Fonaress no está teniendo el impacto esperado, afirmaron los consejeros.

Durante la última sesión del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS), liderada por el presidente de la institución, Isaías Fretes, se puso sobre la mesa uno de los desafíos más complejos y sensibles que enfrenta el sistema de seguridad social: la cobertura de medicamentos de altísimo costo para enfermedades poco frecuentes.

El informe presentado por la Gerencia de Salud sobre pacientes con hemofilia abrió un profundo debate entre las autoridades respecto a la escasez de presupuesto, la insostenible presión financiera de las patologías catastróficas y el valor insustituible —pero al límite— de las prestaciones que ofrece la previsional.

Cifras que alarman: el tratamiento de la hemofilia en la previsional

Durante la sesión de ayer, la doctora Irene Benítez, coordinadora de la Gerencia de Salud, presentó un informe detallado sobre la cantidad de pacientes adultos y pediátricos con diagnóstico de hemofilia que actualmente son tratados en el IPS y que utilizan el producto “Factor VIII Recombinante 1000 UI“.

Benítez reveló que el seguro social atiende actualmente a 12 pacientes en total: 8 pacientes adultos, quienes demandan un promedio de 12 frascos al mes cada uno, y 4 pacientes pediátricos, que requieren 8 frascos mensuales por persona. Esto representa un consumo total de 96 frascos mensuales para el sector adulto y 32 para el pediátrico, sumando un total de 128 frascos al mes.

Isaías Ricardo Fretes, hombre canoso y con gafas, habla a un grupo de médicos en un pasillo con paredes blancas.
Isaías Ricardo Fretes, presidente del IPS durante un recorrido realizado en Hernandarias.

Si bien a nivel poblacional la cifra de pacientes puede parecer reducida, el Consejo resaltó -sin dar montos- que el impacto financiero de estos tratamientos es monumental. Los consejeros coincidieron en que la hemofilia es una enfermedad muy poco frecuente, pero extraordinariamente costosa, cuyos fármacos escapan por completo del bolsillo de cualquier trabajador asalariado.

La realidad presupuestaria del IPS

Durante el análisis, los miembros del Consejo enfatizaron que, ante padecimientos tan caros, el IPS se erige como el único soporte real para estos pacientes.

“Yo no creo que un trabajador pueda cubrir a su niño este costosísimo medicamento. Como yo siempre les digo a mis compañeros trabajadores, tendrá sus falencias, pero en una situación como esta, el IPS es el único que responde a las necesidades reales”, reflexionó la consejera Mirtha Arias, representante de los Trabajadores Aportantes, destacando además la calidad de los especialistas que atienden a estos pacientes.

Sin embargo, el optimismo por las coberturas de alto costo chocó de inmediato con la cruda realidad financiera de la entidad. Las autoridades advirtieron que el presupuesto del IPS cuenta con limitaciones severas para hacerse cargo de manera indefinida de toda la población que requiere tratamientos complejos, sobre todo cuando los costos se acumulan y generan más tensión en las finanzas institucionales.

Enfermedades catastróficas, una amenaza invisible

El debate escaló rápidamente hacia un problema estructural de mayor envergadura: la sostenibilidad financiera ante la llegada de nuevos tratamientos de vanguardia.

Los consejeros alertaron que las enfermedades catastróficas y los avances farmacéuticos globales —como las terapias con anticuerpos monoclonales para combatir el cáncer, que ya reemplazan a las cirugías tradicionales en países desarrollados— llegarán masivamente al país en los próximos años, disparando los costos a niveles inimaginables.

Isaías Ricardo Fretes, vestido formalmente, conversa con un hombre joven en laboratorio, rodeado de personas escuchando atentamente.
Isaías Fretes en la farmacia del Hospital Regional de Ciudad del Este.

“Esto vuelve a establecer la necesidad de un fondo común de enfermedades catastróficas. Realmente muchos de estos pacientes podrían ser solventados por el propio Estado. El IPS tiene sus limitaciones presupuestarias para hacerse cargo de toda esa población que, a veces, ya no corresponde a asegurados directos, es decir, a beneficiarios. Muchos padres con edad avanzada se benefician”, sostuvo el consejero Jimmy Jiménez, representante del Ministerio de Salud Pública (MSPBS), resaltando las cuantiosas deudas que arrastra la institución.

En la misma línea, se recordó que ningún fondo jubilatorio ni esquema de salud tradicional en el mundo puede soportar en solitario el peso de los medicamentos de altísimo costo.

Auxilio al Estado: IPS exige un fondo especial para patologías complejas

Ante este panorama financiero al límite, el consejero Jiménez insistió en la necesidad imperiosa de impulsar a nivel del Poder Ejecutivo la creación de un fondo especial, sugiriendo una ley de características similares al Fonaress (Fondo Nacional de Recursos Solidarios para la Salud), que hasta ahora no ha tenido el impacto que la población esperaba.

Isaías Ricardo Fretes, en traje oscuro, conversa con mujer mayor en cama con mascarilla de oxígeno, mientras un médico observa.
El presidente del IPS, Isaías Fretes, habla con una paciente hospitalizada.

Los consejeros estuvieron de acuerdo en que el Estado paraguayo debe asumir la carga financiera de las patologías catastróficas, aliviando al IPS de una presión presupuestaria que pone en riesgo sus reservas. Las autoridades señalaron que, si bien existen proyectos preliminares, la institución debe comprometerse a colaborar activamente para contar con un mecanismo financiero sostenible.