El lunes pasado, 14 de septiembre de 2026, el rapero estadounidense Macklemore comunicó en sus redes sociales su expulsión del Loop Tour del cantautor británico Ed Sheeran por sus breves discursos propalestinos en dos conciertos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Aunque sus críticas se dirigían inequívocamente al gobierno israelí y no a la comunidad judía, las principales organizaciones sionistas iniciaron una campaña contra él, acusándolo de «antisemitismo», hasta lograr su veto definitivo.
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Los demás teloneros del cartel internacional renunciaron a la gira en protesta. Las renuncias dejaron mensajes contundentes. «Los irlandeses conocemos bien el genocidio, la hambruna y la ocupación», lanzó el cantautor Aaron Rowe al marcharse. «Los artistas que alzan la voz por los oprimidos no deben ser silenciados. Estoy con Palestina», declaró Finneas, cancelando también su llegada a Paraguay. «El verdadero problema es este: más de mil palestinos han muerto desde el último supuesto alto el fuego», denunció la banda irlandesa Beoga. Los daneses Lukas Graham cerraron la puerta desde Instagram: «Tu saldo bancario no decide quién habla ni qué sufrimiento podemos reconocer».
Ante la renuncia en bloque de los artistas de soporte –consecuencia de las presiones de los grupos sionistas en Estados Unidos–, si compraste tu entrada para el concierto de Ed Sheeran, que se presentará por primera vez en Paraguay el 26 de noviembre, no tendrás el show por el que pagaste.

Curiosamente, las organizaciones que encabezaron las campañas de denuncia, censura y boicot contra Macklemore son bienvenidas con alfombra roja en los círculos de poder empresarial y legislativo en Asunción y mantienen estrechas relaciones con el gobierno de Paraguay. El Movimiento de Combate al Antisemitismo (Combat Antisemitism Movement, CAM), que emitió comunicados exigiendo la remoción del rapero de Seattle del Loop Tour, realizó la muestra artística «No Discriminarás» en el propio Congreso Nacional paraguayo. En la inauguración del evento del CAM, que fue el pasado 25 de junio, el presidente de la Cámara de Diputados aseguró a Israel el «firme e irrevocable» apoyo de Paraguay. StopAntisemitism, que amplificó el boicot contra Macklemore en las redes sociales llamando a los fans a exigir reembolsos de sus entradas, aplaude rutinariamente la política exterior paraguaya como una serie de victorias diplomáticas del sionismo global (y tiene razón). El Consejo Estadounidense Israelí (Israeli-American Council, IAC), que demandó al equipo de Ed Sheeran investigar los discursos del rapero y exigió que se impusieran límites estrictos al contenido político en los estadios de la gira, cuenta con el respaldo mayoritario de los diputados y senadores oficialistas de Paraguay para todas sus resoluciones internacionales, como la doctrina de que las críticas al Estado de Israel son «antisemitas». El Comité Judío Estadounidense (American Jewish Committee, AJC), que emitió un comunicado aplaudiendo la expulsión de Macklemore del tour, otorgó al presidente de Paraguay el Premio Gesher en reconocimiento por el apoyo de su gobierno al Estado de Israel. El veto de Macklemore en Estados Unidos fue obra de un entramado corporativo que tiene como incondicional secuaz a Paraguay; las organizaciones que operaron para silenciarlo son recibidas por el gobierno paraguayo con honores, y pueden darse el lujo de blanquear al Estado israelí con eventos culturales en los salones del mismísimo Congreso Nacional.
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Pero estas organizaciones no solo operan a nivel ideológico. El apoyo irrestricto de la administración de Peña se traduce, lógicamente, en un marco institucional propicio para corporaciones vinculadas al capital israelí o (disyunción inclusiva) ideológicamente alineadas con la defensa de lo que se ha dado en llamar «los valores de Occidente». Un entorno de negocios –aquí se cierra el círculo– que, como es natural, también moldea la oferta artística y cultural, no solo la auspiciada por el Estado sino incluso la que se distribuye a nivel comercial. En Paraguay, las productoras de conciertos y festivales musicales dependen del patrocinio de marcas corporativas (bancos, multinacionales de bebidas, empresas de telecomunicaciones) favorecidas por las políticas financieras del gobierno (no solo del actual, sino de todo posible gobierno, en principio; es parte del funcionamiento del Estado capitalista por definición). No esperemos que arriesguen sus contratos: excluir o marginar contenidos controversiales es lo previsible.

Más concretamente, Sheeran se presentará en el estadio ueno y las entradas se compran a través del ecosistema digital de ueno (lo que permite acceder a tu historial para que los algoritmos crucen de manera automatizada qué música escuchas, cuánto gastas y en qué, si bebes y a qué hora, qué saldo tienes en tu cuenta…) porque el show lo organiza G5pro, productora que opera en simbiosis con ueno bank, esa banca privada cuya liquidez –según informes oficiales de la Contraloría– se financia con fondos públicos del Estado y ahorros de los asegurados del IPS, mientras el grueso de la población sufre el colapso del sistema sanitario. Y si G5pro pone el show y ueno la plataforma financiera, Israel provee la infraestructura intangible: el software de ciberseguridad, la biometría y los algoritmos de encriptación necesarios para blindar las transacciones de las élites locales. A través de acuerdos bilaterales firmados bajo el pretexto de «modernización» y protección de la «soberanía», el gobierno de Santiago Peña legitima y financia con presupuesto estatal el ingreso de esta tecnología de vigilancia israelí al país. El nombre del tour de Sheeran no podría quedar mejor aquí: control digital, poder político, concentración financiera y consumo se retroalimentan en un perpetuo loop.
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Es el problema de creer que existe la «neutralidad». Que una cosa son los negocios y otra la ideología, que una cosa es la música y otra la política, et caetera... El caso de Macklemore revela cómo el activismo político de las organizaciones sionistas en Estados Unidos repercute en el ámbito empresarial y la oferta cultural de Paraguay. Por culpa de esas organizaciones, el público en Asunción asistirá a un show despojado de sus principales artistas internacionales invitados. ¡Se puede decir que te han robado el dinero de la entrada! ¿Le importa esto al público de Sheeran, o no es el tipo de público que reacciona con boicots masivos cuando se censura a un artista para no perder el apoyo de los capitales prosionistas?

El propio Sheeran reconoce que evita los discursos «políticos». En eso se parece al presidente paraguayo. A diferencia de otros líderes de derecha, como Milei o Trump, Peña no suele obsequiarnos con retórica agresiva. Prefiere transmitir de forma indirecta –con imágenes, escenarios, gestos– un habitus. Risueño, juvenil, pulcro, slim-fit, con el aire inocente de quien retoza a sus anchas en este brave new world de códigos QR, gimnasios inteligentes y batidos proteicos: la estética cosmopolita y liviana de una figura tan «despolitizada» como la del tierno Sheeran, tímidamente imbuido del sentimentalismo «apolítico» y la empatía universal de una música que evita toda violencia real, toda confrontación social, toda genuina pasión.
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En la periferia del capitalismo global, Peña gestiona diligente, bien peinadito, embutido el esbelto talle en limpia paleta corporativa (grises, azules), la soberanía de Paraguay como un activo empresarial. No es dueño de grandes capitales (como Cartes) ni de tecnologías de control (como Israel) pero por ahora puede jugar con los alineamientos geopolíticos de un país para posicionarse como interlocutor ante inversores. Frente al empresariado agroexportador, con su identidad asentada en la propiedad de la tierra y la infraestructura industrial y en la producción primaria de bienes, bloque históricamente hegemónico de las clases dirigentes paraguayas, emerge esta ingrávida criatura financiera cuyo espacio vital son las corporaciones. Frente a la pesada y sólida corporalidad de un Cartes, con ese andar pausado del que se sabe propietario de recursos inamovibles, emerge la saltarina silueta de un Peña estilizado por el fitness. Patrón y CEO. Capitalismo de conglomerado y tecnocracia globalizada. Lenguaje duro de caudillo populista y sonrisa suave de risk manager.
Sonrisa a la que, desde otro sitio, responde la del despeinado Sheeran, con su candor de «buenazo», sus remeras básicas y su tufo a Calvin Klein, tan lejos del alarde del hip-hop como de la rebeldía del under, imagen del «chico sencillo» que triunfó en el capitalismo sin perder su «esencia» y alimento de la misma ilusión «meritocrática» que Peña. Cuyo entorno empresarial no es menos «neutral» y afable: si las grandes corporaciones deciden censurar artistas o imponer sistemas de pago biométricos a los usuarios locales, acatan las directrices, como Sheeran acató sin más la decisión de expulsar de su gira a Macklemore. Detrás de bambalinas se mueven los hilos que subordinan Estados a agendas geopolíticas y silencian artistas por presiones de magnates sionistas dueños de estadios, como Robert Kraft, dominio oculto del capitalismo global que produce industrias culturales donde el disenso es financieramente inviable y políticas exteriores sometidas a alianzas espurias. Para qué encarcelar con la mano de hierro de un patrón, si podemos borrar con la suave sonrisa de un CEO. ¿Acaso no bastan las reglas del mercado global y las prioridades del gran capital para explicar los movimientos de estos actores «apolíticos»? Ni siquiera se plantean la posibilidad de opinar. Atribuir opiniones a un gerente sería absurdo.

Fuentes
American Jewish Committee (29 de abril de 2025). Paraguay President Given AJC Gesher Award for Advancing Jewish, Latino, and Paraguay-Israel Relations. AJC.
Antes de ser condecorado, Peña amplía designación terrorista a Hamás y Hezbolá (24 de abril de 2025). ABC Color.
Aquino, A. (30 de noviembre de 2024). ueno bank y G5pro se unen en una alianza histórica para transformar el entretenimiento en Paraguay. La Tribuna.
Blistein, J. (14 de septiembre de 2026). Robert Kraft confirms he barred Macklemore from Ed Sheeran Boston shows. Rolling Stone.
Bogarín, S. (15 de septiembre de 2026). CGR: Ueno Bank también domina la caja diaria del IPS y un quinto de sus inversiones en dólares. ABC Color.
Combat Antisemitism Movement (26 de junio de 2026). “Paraguay’s support for Jewish people is clear, firm, and irrevocable”: “No Discriminarás” traveling art exhibit goes on display at Congress in Asunción. CAM News.
EFE (3 de marzo de 2026). Peña recibe a director del Comité Judío Americano y ratifica amistad de Paraguay e Israel. Swissinfo.
Examen de Contraloría revela masiva concentración de fondos del IPS en Ueno Bank (10 de septiembre de 2026). ABC Color.
Hiatt, B. (15 de septiembre de 2026). Macklemore removed from Ed Sheeran’s Loop Tour after controversial statements on Gaza. Rolling Stone.
Honorable Cámara de Diputados de la República del Paraguay (25 de junio de 2026). Presidente Latorre ratifica el firme e irrevocable apoyo de Paraguay a Israel en la muestra “No Discriminarás”. Dirección de Comunicación Institucional.
IPS carece de protocolo propio para recuperar sus fondos depositados en bancos, advierte Contraloría (14 de septiembre de 2026). ABC Color.
Israel apunta a ampliar cooperación con Paraguay en agua, tecnología y ciberseguridad (29 de mayo de 2026). La Nación.
Lipszyc, Y. (31 de julio de 2024). Time to take a stand: A few minutes with Paraguay’s President Santiago Peña. Mishpacha.
Para Peña, defender a Israel y Taiwán expuso al país a ciberataques (7 de junio de 2025). ABC Color.
Paraguay TV (30 de abril de 2026). Paraguay e Israel fortalecen lazos con acuerdos, comercio y capacitación técnica. Vocería de Gobierno de la República del Paraguay.
Snapes, L. (15 de septiembre de 2026). All supporting acts withdraw from Ed Sheeran’s tour in solidarity with Macklemore. The Guardian.
Ticketea Paraguay (2026). Entradas para Ed Sheeran en Paraguay - Loop Tour 2026 (Estadio ueno La Nueva Olla). Servicios Digitales S.A.
We are with you: Visiting president reopens Paraguay’s embassy in Jerusalem (12 de diciembre de 2024). The Times of Israel.
Wikipedia (s. f.). Macklemore–Ed Sheeran tour controversy. Recuperado el 18 de septiembre de 2026.
Willman, C. (15 de septiembre de 2026). Ed Sheeran opener Aaron Rowe pulls out of tour following Macklemore dropping; Finneas and Beoga join boycott. Variety.

*Montserrat Álvarez (Zaragoza, España, 1969) estudió Filosofía en la Universidad de Zaragoza, la Universidad Católica (Perú) y el Instituto de Estudios Humanísticos y Filosóficos (Paraguay). Dirige El Suplemento Cultural y también escribe en él. El artista Armando Andrade Tudela le dedicó recientemente la exposición MONTSERRAT en Carreras Mugica, la mayor galería de arte del País Vasco, España. Ha publicado, entre otros libros, Zona Dark (Lima, 1991), Bala perdida (México, 2007), Pánzer Plástic (Lima, 2008) y Nómade (Buenos Aires, 2023).
