El “lado B” de Santo Domingo: vecinos abandonan la zona por atrasada obra de Nenecho

Terreno en obras con escombros, cerca naranja y edificio simple al fondo bajo un cielo despejado.
La calle Juan XXIII, la cara oculta de Santo Domingo, en un ambiente absoluto abandono como consecuencia de las lentas obras de desagüe pluval encaradas por la Municipalidad de Asunción.Luis López Nery Huerta

El retraso del desagüe pluvial Santo Domingo, prometido por Nenecho Rodríguez con los bonos que su gestión desvió, expulsa a las familias de la calle Juan XXIII, la “cara oculta” del barrio.

A más de un año del inicio de las obras del desagüe pluvial de Santo Domingo, los residentes de la calle San Juan XXIII, la “cara oculta” del barrio, denuncian que el encajonamiento prolongado provocó la mudanza forzada de familias.

Los pobladores denuncian que, bajo la gestión del actual intendente, Luis Bello (ANR-cartista), se mantiene el abandono de los trabajos por parte de la empresa contratista, lo que causa, por ejemplo, severos problemas de movilidad para los adultos mayores que aún permanecen en el lugar.

Exilio forzado y aislamiento: el drama cotidiano en la calle San Juan XXIII

La calle San Juan XXIII se convirtió en el sector más postergado del proyecto de desagüe pluvial en la cuenca Santo Domingo. Mientras la Municipalidad promocionaba la obra como una solución vial integral, sobre esta arteria se cumplió un año de intervenciones inconclusas que mantienen a las viviendas en un estado de encajonamiento permanente.

Pobladores de la zona, que prefirieron el anonimato, denunciaron que la promesa inicial de un despliegue rápido no se cumplió. Las excavaciones continuas dejaron los garajes totalmente inhabilitados y los accesos peatonales transformados en pasarelas inestables.

Zona de obras cerrada con malla de seguridad naranja, montículos de tierra y bolsas esparcidas en un ambiente exterior vacío.
Las obras de Santo Domingo han aislado la calle Juan XXIII, dejando un ambiente desolado y sin tránsito en la zona.

Esta imposibilidad de circular y el deterioro del entorno obligaron a varias familias a abandonar sus hogares. Ante la falta de respuestas, diversos frentistas optaron por alquilar viviendas en otros barrios de la capital o mudarse directamente a municipios del interior del país.

En el tramo afectado predomina la presencia de adultos mayores que sufren serias dificultades de desplazamiento cotidiano. Los vecinos consultados contaron que, recientemente, una frentista sufrió un accidente doméstico y la asistencia médica obligó a los paramédicos a cruzar entre zanjas y montículos de tierra.

Frentes abiertos, lentitud extrema y calles convertidas en arroyos

Los vecinos cuestionan severamente la metodología operativa empleada por la empresa contratista. Denuncian una reducida cantidad de obreros en pista y la práctica sistemática de abrir múltiples frentes de excavación en forma simultánea sin llegar a cerrar ninguno.

Durante las jornadas de lluvia, la arteria sin canalizar termina funcionando como un brazo derivador del caudal pluvial del arroyo Santo Domingo. El paso del agua acelera la erosión de los cortes de terreno abiertos y socava las estructuras provisorias colocadas por los trabajadores.

Cuatro trabajadores en obra, manipulando tubos y materiales, rodeados de vegetación y escombros en un área de construcción.
Cuatro trabajadores realizan tareas de construcción en Juan XXIII, afectada por obras de infraestructura.

Tras el cese de las tormentas, el panorama muestra el arrastre y acumulación de basura domiciliaria atrapada en las canaletas. A esto se suman escombros y materiales de construcción que quedan esparcidos frente a los portones de acceso.

La calidad de vida en el sector registra un deterioro sostenido marcado por polvaredas en días secos y barriales en días húmedos. Asimismo, los residentes reportan cortes accidentales y periódicos en los servicios básicos debido a maniobras de excavación pesada realizadas sin la señalización adecuada.

Los números de la obra: G. 72.389 millones para un avance del 35%

El proyecto de infraestructura abarca la construcción del sistema pluvial para la cuenca de Santo Domingo, diseñada para beneficiar a sectores de los barrios Bella Vista, Carmelitas, Santo Domingo y Manorá.

La licitación pública fue adjudicada bajo la administración del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) al Consorcio Pluvial Santos, integrada por Chaves Construcciones y Covipa, representada por Silvio Manuel Peña Ferrario.

Calle vacía en Santo Domingo, con obras de construcción y vegetación en el entorno.
Las obras de construcción en Juan XXIII han dejado la calle vacía y sin tráfico en Santo Domingo.

El contrato establece un costo total de G. 72.389 millones. De ese monto, la Municipalidad de Asunción ya desembolsó G. 17.871 millones en concepto de anticipos financieros contra certificados de obra.

A pesar de que el plazo contractual estipulado era de 12 meses, los registros oficiales muestran un descalce temporal crítico. A más de 17 meses de la palada inicial, los trabajos apenas registran un avance del 35%.

El trasfondo financiero: 500 días de retraso y el desvío de los bonos G8

El origen del retraso del proyecto de Santo Domingo se vincula directamente al paquete de obras prometido por el exintendente a través de la emisión de los bonos G8 (2022). Aunque los recursos de la colocación por G. 360.000 millones debían ejecutarse exclusivamente en obras, la gestión de Rodríguez desvió el dinero para otros fines. El informe de intervención presentado por Carlos Pereira confirmó el desvío de bonos por G. 512.000 millones hacia el pago de salarios y gastos corrientes.

Entorno vacío con bolsas de basura y cartones, frente a obra en construcción delimitada por malla de seguridad naranja.
La construcción en Juan XXIII genera acumulación de basura en la zona afectada, debidoa la imposibilidad del ingreso de camiones recolectores.

La fiscalización técnica determinó que mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única” se drenaron las cuentas bancarias de los proyectos. Como resultado, de las ocho cuencas prometidas solo se iniciaron cuatro, dos no superan el 50% de ejecución y una no pasó de la palada inicial.

Rodríguez renunció al cargo en agosto de 2025, ante la inminencia de su destitución. La mayoría oficialista en la Junta Municipal eligió a Luis Bello (ANR-cartista) para completar el período. En las últimas internas municipales, Nenecho intentó ingresar a la lista de concejales pero no obtuvo los votos.

Como resultado de aquellas internas, el Partido Colorado oficializó a Camilo Pérez (ANR- cartista) como candidato a la Intendencia de Asunción. La lista de candidatos a concejales que lo acompañan está repleta de actuales ediles y directores que avalaron la gestión de Rodríguez.