Caos vial en Asunción: denuncian baches y caños rotos en San Cristóbal

Motociclista de pie con chaqueta negra y casco, frente a vehículos detenidos en calle con baches y charcos de agua.
Vecinos de San Cristóbal denuncian sobre el mal estado de las calles Dimas Motta, Sucre y 4 de julio, con baches y agua acumulada.Gustavo Machado

En el barrio San Cristóbal, Asunción, los baches y caños rotos de la Essap, a cargo de Luifer Bernal (ANR-HC), colapsan el tránsito e inundan las calles. Mientras, la gestión del intendente, Luis Bello (ANR-HC), acaba de recibir el aval de la Junta Municipal para gastar G. 4.530 millones en materiales para seguir “parchando” la capital del país.

Los pobladores del barrio San Cristóbal de Asunción denuncian un estado de abandono total en la infraestructura vial debido a baches profundos y pérdidas constantes de agua. La falta de respuestas, tanto de la Municipalidad como de la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap) afecta la circulación en las calles Capitán Juan Dimas Motta, Mariscal Antonio José Sucre, 4 de Julio y José Ocampos Lanzoni.

Esta situación crítica genera un caos vehicular diario para cientos de conductores que transitan por la zona afectada. La calle Dimas Motta, conector estratégico para el flujo automotor que se desplaza de forma directa entre las avenidas Eusebio Lillo y Mariscal López, vive un verdadero colapso.

El mapa del colapso: caos vehicular en Capitán Juan Dimas Motta

ABC visitó la zona ante las quejas ciudadanas y constató la destrucción de la calzada con una cadena de baches que obstruye el tránsito vehicular. Este conjunto de pozos sucesivos se inicia exactamente en la intersección de las calles Dimas Motta y Sucre.

Pero el punto más crítico de la infraestructura se encuentra sobre Dimas Motta, entre Sucre y 4 de Julio. Allí, un enorme bache ocupa prácticamente media calzada de la angosta vía. El hundimiento de gran magnitud y la ausencia de agentes de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) obligan a los conductores a abrirse paso a bocinazos, provocando roces y exponiendo a todos a potenciales accidentes de tránsito.

Calle de San Cristóbal con bache grande lleno de agua, pavimento deteriorado y coches estacionados en un ambiente urbano.
Cadena de baches sobre Sucre y Dimas Motta, San Cristóbal, Asunción.

La presencia de agua en toda la arteria delata que existen caños rotos de la Essap. En varios puntos de la calle incluso se observan pérdidas. La avería de las cañerías de agua corriente es generalizada en gran parte del barrio y se extiende hasta la calle 4 de Julio entre Capitán Juan Dimas Motta y José Ocampos Lanzoni.

Pérdidas crónicas de la Essap: seis años de reclamos sin respuesta, denuncian vecinos

Víctor Caballero, vecino, relató a ABC que la persistencia de esta problemática de infraestructura vial afecta directamente la calidad de vida barrial. El residente denunció que en los últimos seis años se registra un promedio recurrente de un reclamo por caño roto al mes.

Caballero explicó que las pérdidas provocaron el colapso de Dimas Motta hace más de 4 meses. Según el afectado, ante los constantes reclamos, los propios operarios de las cuadrillas de Essap le advirtieron formalmente que la cañería de la zona ya no aguanta.

El vecino reveló además que los trabajos de mantenimiento de la Essap se ejecutan con criterios deficientes e incompletos. El denunciante citó casos donde los trabajadores repararon un sector, pero dejaron el caño roto contiguo alegando que un auto estacionado impedía la labor.

Charco de agua en calle de piedra, rodeado de hojas secas y residuos, con un coche de color claro estacionado al fondo.
Caños rotos sobre 4 de julio escurren agua limpia y destruyen el empedrado.

Los vecinos reclaman que la Essap demora hasta tres semanas en dar atención a sus denuncias. Cuestionan que, como integrantes de un mismo equipo político, ya que tanto Luis Fernando “Luifer” Bernal, como el intendente Luis Bello son colorados cartistas, la Municipalidad no tome inmediata intervención para señalizar al menos las zonas más destruidas y evitar el caos vehicular mediante desvíos eficientes.

La respuesta de la Essap: retrasos en el “Plan 500 kilómetros”

Consultado al respecto de las denuncias de los vecinos del barrio San Cristóbal, Juan Pablo Morínigo, gerente de Redes de Asunción y Área Metropolitana de la Essap, contestó que, al menos de los dos últimos días no tenían registrados reclamos en la zona, a excepción de uno en la calle Sucre; no obstante, se comprometió a enviar una cuadrilla para verificar la situación.

Morínigo afirmó que San Cristóbal está incluido en el área de prioridad para este año en la ejecución del Plan 500 km”, para renovar 500 km de tuberías de agua potable en Asunción y alrededores. El plan específico para este barrio contempla el cambio de 11 tramos de cañerías, lo que representa aproximadamente 9.720 metros de tuberías nuevas. Confirmó que la calle Dimas Motta ya forma parte del plan original de renovación.

El gerente de redes precisó que aunque el plan general lleva 270 días de ejecución, factores climáticos y feriados han limitado el trabajo efectivo a solo 100 días. Por esta razón, y debido a lo “dinámico” del proyecto, no existe una fecha exacta para el inicio de las obras específicas en este barrio.

Hombre en camisa a cuadros, expresando reflexión, rodeado de un ambiente de oficina y un mapa geográfico detrás.
Juan Pablo Morínigo se encuentra sentado, escuchando activamente en su oficina en Asunción.

Morínigo precisó que, solo en el área metropolitana, la Essap recibe un promedio diario de entre 100 y 180 reclamos, dependiendo del momento. Solo en el mes de junio se recibieron 2.400 reclamos, cifra influenciada por los 13 días de lluvia registrados. Agregó que el 20% de las denuncias corresponden a situaciones que no pueden ser atendidas o que no existen, debido a que los ciudadanos reportan escurrimientos de agua en la vía pública sin poder determinar si es agua potable, cloaca o aguas grises.

Crisis vial en Asunción: millonaria recaudación bajo sospecha de desvío

En tanto, la Municipalidad de Asunción, bajo la administración del intendente Luis Bello (ANR-Cartista) registra actualmente una “crisis vial” caracterizada por el abandono y un colapso de la infraestructura. A pesar de la alta presión tributaria, la gestión municipal ha priorizado reparaciones deficientes o “soluciones parche” que no resuelven los problemas de fondo, como el colapso del sistema pluvial.

Luis Bello con traje oscuro y corbata azul sostiene un micrófono y gesticula en conferencia con bandera paraguaya de fondo.
Luis Bello (ANR-HC), intendente de Asunción.

Estas condiciones de infraestructura contrastan con la alta presión tributaria al contribuyente. Solo entre enero y abril de 2026, los asuncenos pagaron US$ 12 millones, destinados exclusivamente a la conservación vial. Esta cifra representa más del 65% de lo recaudado por el mismo concepto en todo el año anterior.

Recientemente, la Junta Municipal aprobó, mediante una ajustada mayoría y el voto doble del presidente, un aumento de G. 4.530 millones para la Dirección de Vialidad. El monto aprobado se desglosa en contratos para insumos de bacheo:

  • G. 3.585 millones para la compra cemento y emulsión asfáltica, con la firma Materiales Asfálticos SA;
  • G. 719 millones para piedra triturada, con Somagec Paraguay SA; y
  • G. 225 millones para mezcla asfáltica en frío, a la firma Ortellado Toniolo SA.

La situación coincide además con la denuncia de concejales de la oposición de la utilización de más de 70 toneladas de asfalto municipal, maquinaria y funcionarios de Vialidad para pavimentar un predio privado, lo que supuso un perjuicio de más de G. 100 millones para la comuna. Los ediles opositores sostienen que existe un esquema de “recaudación paralela” y uso indebido de materiales para fondear campañas políticas de cara a las elecciones de octubre.