Iván Duque: “Paraguay debe acelerar la inversión en infraestructura hasta el 5% del PIB”

Iván Duque
Expresidente de Colombia, Iván Duque en entrevista con ABC Color

El expresidente de Colombia plantea impulsar las alianzas público-privadas, desarrollar los mercados de capitales y aprovechar el potencial energético para atraer centros de datos. También analiza la relación de América Latina con Estados Unidos, China y Taiwán y el fortalecimiento del comercio intrarregional.

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–Paraguay busca atraer inversiones manteniendo su esquema tributario del 10-10-10. ¿Cómo puede financiar grandes obras sin perder ese atractivo?

No quiero entrar en el debate sobre la tributación. Creo que hay dos realidades muy interesantes en el caso de Paraguay: tiene un déficit fiscal bajo comparativamente con la región y una relación de deuda sobre el PIB también baja, de alrededor del 38% o 39%.

Los países tienen que estar dispuestos, durante determinados periodos, a hacer mucha más inversión, sobre todo cuando repercute en crecimiento, atrae más inversiones y hace más atractivo al país.

Desarrollar vehículos de propósito especial que puedan manejarse por fuera de la contabilidad del Gobierno nacional central, pero que tengan capacidad de recibir recursos para acelerar la inversión en infraestructura, me parece una alternativa que debe observarse.

La discusión hoy es cómo acelerar, a través de distintos mecanismos de participación privada, la inversión en infraestructura, para pasar del 2% del PIB al 4% o 5%.

–¿Cómo puede Paraguay aprovechar el desarrollo de la inteligencia artificial y convertirse en un centro tecnológico regional?

Paraguay tiene potencial. Puede tener un tamaño geográfico similar, un poco más pequeño que España, pero con apenas el 12% de su población. Tiene mucho territorio, poca población y abundante energía, no solamente por los excedentes de Itaipú, sino también por su capacidad para desarrollar energías renovables no convencionales. Paraguay resulta muy atractivo para instalar centros de datos.

Ahora bien, ¿centros de datos para qué, para quién y de qué manera? Ahí entra a jugar la inversión privada. Para instalar esos centros se necesita infraestructura: carreteras y aeropuertos. Asunción podría y debería tener un aeropuerto tan importante como el de Bogotá o el de Panamá, en términos de tráfico, y podría convertirse en un centro de conexión subregional.

La infraestructura no debe ser una política de Gobierno, sino una política de Estado, vinculada con una visión macroeconómica, formalización laboral y desarrollo del talento humano.

–Paraguay mantiene una alianza histórica con Taiwán. En el escenario geopolítico actual, marcado por la competencia entre Estados Unidos y China, ¿cómo debería posicionarse América Latina?

América Latina necesita una visión geopolítica propia, que no esté dictada por Estados Unidos, China o la Unión Europea. No necesitamos alineamientos rígidos.

Compartimos con Estados Unidos valores como la democracia, la soberanía constitucional, el imperio de la ley y el desarrollo libre de los mercados. Con China tenemos una oportunidad comercial, pero debemos reconocer que está vendiendo más de lo que nosotros le vendemos.

Paraguay ha mantenido históricamente una alianza estratégica con Taiwán. Me parece bien, y creo que así como hay países que tienen relaciones diplomáticas y comerciales con China, también deberían poder hacerlo con Taiwán. Nadie puede condicionarnos respecto de con quién hablar.

Veo una oportunidad en la relación entre Taiwán y Paraguay en materia de infraestructura. Si Paraguay decide invertir US$ 1.000 millones en infraestructura estratégica durante los próximos diez años, podría agrupar esos proyectos en títulos que Taiwán se comprometa a adquirir. Así se pueden atraer recursos mediante una estructuración financiera sólida, con inversiones rentables y pagos a largo plazo.

–¿Las relaciones internacionales deben evaluarse en función de los beneficios económicos?

Las relaciones internacionales no deben ser utilitarias. Esa es una forma simplista de verlas. Cuando existen alianzas entre países con distintos niveles de desarrollo, se puede contribuir a acelerar el crecimiento de los países, pero también deben existir ventajas económicas para quienes invierten.

No se trata de recibir caridad, regalos o dádivas, sino de construir mecanismos que permitan a un país invertir y a otro desarrollarse.

América Latina también debe fortalecer el comercio intrarregional, que representa apenas el 16% de su comercio total. Eso permitiría reducir la exposición a las tensiones entre grandes bloques económicos, desarrollar cadenas de valor propias y ganar autonomía.

–¿Las alianzas público-privadas son una solución ante las limitaciones de los Estados?

En Colombia tenemos cinco generaciones de proyectos de infraestructura mediante alianzas público-privadas. Cada etapa nos enseñó a estructurar mejor los riesgos, a distribuirlos adecuadamente y a reducir conflictos judiciales.

Si hubiéramos dependido del presupuesto público, nos habríamos tardado 50 años en construir las dobles calzadas que hemos desarrollado.

El Estado estructura el modelo, los privados invierten y el pago comienza cuando las obras están terminadas. Es una manera de anticipar recursos, alinear las finanzas públicas en el tiempo y acelerar proyectos que, de otra forma, tardarían mucho más en concretarse.