La Municipalidad de Asunción inició formalmente el proceso de corte administrativo, financiero y patrimonial de cara a la asunción de las nuevas autoridades municipales previstas para el próximo 3 de noviembre. Las gestiones son encabezadas por Stephan Rasmussen, coordinador general del Equipo de Transición de la intendenta electa Soledad Núñez, junto con el intendente saliente Luis Bello (ANR-cartista). Las reuniones técnicas cuentan desde hoy con el respaldo de la Contraloría General de la República para fiscalizar los recursos comunales.
Corte administrativo en la Municipalidad de Asunción y control de la Contraloría
La coordinación institucional comenzó oficialmente este lunes tras una serie de encuentros de trabajo previos celebrados entre los equipos técnicos entrante y saliente. Rasmussen señaló que esta primera etapa busca ordenar la recepción de informes financieros y documentaciones respaldatorias de las distintas direcciones ejecutivas bajo un esquema de trabajo conjunto.
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Para garantizar la transparencia en este procedimiento, ambas administraciones habilitaron una oficina compartida dentro de la sede municipal destinada específicamente a las tareas de auditoría. Sobre este punto, Stephan Rasmussen señaló: “Hace algunas semanas tuvimos una reunión con el contralor general de la República y él dispuso que un equipo de la Contraloría acompañe ya esta semana esta transición”.

El representante del equipo técnico de la intendenta electa valoró la intervención del organismo fiscalizador como un mecanismo clave para establecer un diagnóstico institucional confiable antes de asumir el cargo. “Es una buena práctica porque la Contraloría finalmente es el órgano constitucional que tiene la facultad de controlar todo lo que son finanzas en las instituciones públicas”, dijo .
El cronograma oficial establece que el corte administrativo definitivo culminará entre el 2 y el 3 de noviembre, fecha en la que Soledad Núñez asumirá formalmente la intendencia municipal. Rasmussen señaló que, actualmente, el equipo técnico maneja datos preliminares a la espera de tomar el control total de las oficinas y dependencias comunales.
Estado financiero de Asunción, disponibilidad de caja y deuda por bonos
En materia económica, Rasmussen señaló que la administración saliente insistió en ofrecer garantías respecto a la disponibilidad de fondos para cubrir las obligaciones de fin de año en la institución municipal. “Va a entregar los saldos bancarios en positivo, alrededor de G. 20.000 millones, y que tampoco habría problemas con la recaudación de noviembre y diciembre, para el pago de salarios y aguinaldo”.
Sin embargo, el panorama financiero presenta fuertes presiones para el próximo periodo debido a los compromisos asumidos por Bello respecto a la deuda de los bonos emitidos por su antecesor, Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista). Rasmussen resaltó que “hay vencimientos del año que viene por G. 141.963 millones entre intereses y capital (G. 129.463 y G. 12.500 millones respectivamente), todo eso se va a conversar con los acreedores y con los bonistas”.
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A esto se suman G. 181.048 millones a los que Bello se había comprometido a pagar en marzo de 2027. En julio, Bello había cumplido con un pago parcial de G. 50.941, correspondiente a cuotas de intereses vencidas durante la gestión de Rodríguez y parte de la intervención de su gestión. Además, el intendente saliente se había comprometido a pagar G. 41.101 millones a mediados de septiembre. Sin embargo, su gestión pagó solo parcialmente G. 22.448 millones. Entre julio y agosto, Bello dejó vencer otros G. 35.733 millones de intereses de los bonos.

Junto a los compromisos financieros y al análisis de contratos sensibles como el alquiler de camiones recolectores de basura, el equipo de transición detectó un escenario administrativo complejo. “Lo que nosotros vemos es que sí hay un desorden generalizado y que hay varios indicios de que hay mucho dinero que se cobra a nombre de la municipalidad, pero que no llega a las arcas de la municipalidad”, remarcó Rasmussen.
Reestructuración municipal, cero tolerancia al planillerismo y acuerdos en la Junta
Para enfrentar los problemas estructurales de la comuna, Rasmussen señaló que el equipo técnico trabaja en una modificación profunda del organigrama interno. “Se está trabajando en una readecuación del organigrama para que sea más eficiente, porque el organigrama fue mutando y en la medida que fueron pasando los intendentes se fueron creando cargos y direcciones”.

En el plano de los recursos humanos, ratificó una postura inflexible contra el cobro irregular de salarios sin contraprestación efectiva de labores. Ante consultas sobre el control de funcionarios, dijo que “se va a cumplir la ley. El que no cumple con su trabajo, obviamente no tiene por qué cobrar salario ni ningún tipo de jornal”.
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Consultado sobre el ámbito de la Junta Municipal, Rasmussen señaló que las negociaciones políticas avanzan de manera paralela para garantizar la gobernabilidad del futuro ejecutivo comuna a partir del próximo mes de noviembre. “Hubo un comunicado la semana pasada de los nueve concejales electos del futuro oficialismo y de la propuesta de que Álvaro Grau (PPQ) sea presidente de la nueva mesa directiva”, aseveró.
Consultado sobre la eventual integración de figuras políticas dentro del futuro Gabinete, entre ellas exconcejales, el coordinador de transición evitó confirmar nombres propios y remarcó que “eso es potestad de la intendenta”.
