La salud pública, según Santiago Peña ¿Realidad o propaganda?

El presidente Santiago Peña (con gorra) y la ministra de Salud, María Teresa Barán (con chaleco rojo) durante la Inauguración "para la foto" de la Unidad de Terepìa Neonatal de Villarrica.
El presidente Santiago Peña y la ministra de Salud, María Teresa Barán, durante la inauguración "para la foto" de la Unidad de Terapia Neonatal de Villarrica. La anticipada habilitación de este espacio, en febrero de 2025, derivó en la muerte de un recién nacido. MARIAMA LADAGA

El informe de Santiago Peña ante la ANR destacó inversiones millonarias y la expansión de servicios en salud pública; sin embargo, su discurso contrasta con las constantes denuncias sobre falta de insumos, escasez de especialistas y crisis hospitalarias.

En su informe de gestión ante la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana (ANR), a cargo de su mentor político Horacio Cartes, el presidente de la República Santiago Peña resaltó una inversión histórica en salud. Afirmó que se está ejecutando “la mayor renovación hospitalaria en décadas, con más de US$ 500 millones de inversión”.

Acompañado de sus ministros del Poder Ejecutivo, Peña dio un largo discurso, en el que resaltó que se están construyendo nuevos hospitales generales en Concepción y Curuguaty, en el Norte, y en Mariscal Estigarribia, en el Chaco; avanzando además con los hospitales de Asunción, Santaní y del Este. Desde que inició su gobierno en agosto de 2023, al frente del Ministerio de Salud Pública (MSPBS) se encuentra María Teresa Barán, quien es cuestionada frecuentemente por su deficiente gestión.

“Estamos construyendo el nuevo Hospital de Itauguá como el mayor complejo público del país —más de 1.000 camas, 160 de terapia intensiva, y 30 quirófanos—, con un nuevo modelo de gestión que elaboramos junto al prestigioso Hospital Albert Einstein", aseguró Peña.

Anteproyecto arquitectónico del nuevo Hospital Nacional de Itauguá.
Anteproyecto arquitectónico del nuevo Hospital Nacional de Itauguá.

Sin embargo, el contraste con las denuncias diarias que inundan los medios de comunicación y las redes sociales revela un escenario mucho más complejo, marcado por una brecha persistente entre los anuncios oficiales y las carencias del día a día. A nivel nacional, los pacientes siguen denunciando constantes carencias de insumos básicos y medicamentos, obligando al enfermo a recurrir a rifas, colectas o las famosas polladas para costear tratamientos que, en teoría, deberían estar garantizados por el Estado.

Incan: entre la remodelación y el desabastecimiento

El informe gubernamental enfatizó la transformación “de raíz” del Instituto Nacional del Cáncer (Incan), destacando un aumento del 150% en el presupuesto para medicamentos y la descentralización del tratamiento oncológico mediante la red de “Hospitales Día”.

“Queremos dar más y mejores servicios. En el periodo del gobierno pasado se realizaron 15 millones de consultas. En solo tres años de nuestro gobierno estamos superando las 40 millones de consultas médicas, un 167% de aumento”, aseguró Peña.

No obstante, la realidad de los pacientes oncológicos sigue siendo uno de los puntos más críticos y sensibles. A lo largo de estos tres años de gobierno de Santiago Peña, se han documentado reiteradas crisis por falta de fármacos oncológicos y radioterapias interrumpidas por fallas técnicas en los equipos.

Pacientes aguardan atención en el Incan.
Pacientes aguardan atención en el Incan.

Aunque el Gobierno destaca la mejora en la infraestructura, las asociaciones de pacientes de todo el país señalan que, a menudo, la burocracia estatal y la falta de stock persistente convierten al tratamiento oncológico en una carrera contrarreloj, donde la capacidad de respuesta oficial no siempre llega a tiempo para salvar vidas.

El Sistema HIS y la brecha digital

Peña también presentó como gran avance la expansión del Sistema de Información en Salud (HIS) —que ahora alcanza a más de 1.302 centros— como un éxito de gestión que permite un control más eficiente de los recursos y una atención más rápida, con un incremento reportado del 167% en consultas. “Para 2028 llegaremos al 100% de los establecimientos de salud”, prometió Santiago Peña.

Si bien la digitalización de expedientes representa un avance técnico innegable, las quejas de los usuarios sobre la falta de médicos en los horarios extendidos y la persistente saturación en los servicios de urgencias, es crónica. La crítica recurrente es que un sistema informático eficiente no logra ocultar la carencia de capital humano (médicos y enfermeros) y la falta de especialistas en el interior del país, factores que terminan colapsando el servicio independientemente de la tecnología aplicada.

El presidente Santiago Peña y la ministra María Teresa Barán.
El presidente Santiago Peña abraza a la ministra de Salud, María Teresa Barán.

La pregunta que queda en el aire para la ciudadanía, que enfrenta diariamente las dificultades del acceso a la salud, es si la millonaria inversión que menciona Peña, se traducirán finalmente en una atención digna y sin faltantes en las farmacias, o si el “Paraguay gigante” que describe en su discurso, continuará siendo una realidad paralela a la que se vive en las salas de espera de los hospitales públicos.