A menos de dos semanas de la culminación del periodo legislativo y de la asunción de las nuevas autoridades, prevista para el próximo 3 de noviembre, la Junta Municipal de Asunción quedó sin quórum este miércoles, frustrando la aprobación de documentos clave. La fallida sesión se registró a pesar del marcado interés del oficialismo colorado por dar vía libre al dictamen para la aprobación del Presupuesto Municipal 2027, elaborado por la gestión del intendente saliente, Luis Bello (ANR-cartista).
Junta Municipal sin quórum: las sospechosas ausencias a días de la asunción de autoridades
A la hora límite establecida para iniciar la sesión, solo 12 concejales se encontraban presentes en la sala de sesiones: los colorados cartistas Mariano Cáceres, Juan C. Ozorio, Nasser Esgaib, Miguel Sosa; los colorados disidentes Rosanna Rolón, Jesús Lara, Juan J. Arnold, Daniel Ortiz y Carlos González, además de los liberales Ramón Ortiz, Félix Ayala y Augusto Wagner.
En contraste, se registraron las ausencias de otros 12 ediles, de los cuales seis son colorados: los cartistas Marcelo Centurión, René Calonga, Karina Acuña, César “Ceres” Escobar y Javier Pintos; y el disidente Arturo Almirón, quien ejerce la Intendencia de manera interina, ante el viaje de Luis Bello a Madrid, España. A ellos se sumaron los liberales Fiorella Forestieri y Humberto Blasco; y los concejales de Patria Querida Pablo Callizo, Paulina Serrano, Álvaro Grau y Jazmín Galeano.

Tras el levantamiento de la sesión, la presidencia de la Junta Municipal, a través de su Dirección de Comunicaciones, confirmó una convocatoria a sesión extraordinaria para este jueves a las 10:00, con 30 minutos de tolerancia en la que se mantendrá el orden del día de la fallida sesión de este miércoles.
Presupuesto inflado en Asunción: Blasco califica la gestión de Nenecho y Bello entre las peores
El concejal Humberto Blasco (PLRA) calificó el proyecto de Presupuesto 2027 como una propuesta inflada en sus estimaciones de ingresos, argumentando que carece de nuevas fuentes de financiamiento. “Es una copia del presupuesto 2026, es decir, una copia de la mentira”, dijo el edil al considerar que se trata de una proyección despegada de la realidad financiera de la comuna.
Tras la fallida sesión, el edil cuestionó que, durante la gestión actual, mientras el intendente Bello hacía alarde de una supuesta “recaudación récord”, esta “solamente sirvió para pagar deudas récords y gastos corrientes récords, pero no alcanzó para pagar inversiones”. Calificó a las gestiones de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) y Luis Bello (ANR-cartista) como “una de las peores administraciones de los últimos 30 años, por lo menos”.
Blasco diagnosticó que la institución municipal atraviesa una cuádruple crisis que abarca los planos económico, financiero, institucional y moral. Detalló que la crisis institucional se refleja en la paralización de los canales formales de administración, donde cualquier gestión administrativa ordinaria requiere de la intervención de intermediarios o contactos políticos.

Asimismo, advirtió que mientras las “cajas paralelas” continúen, “el 60% de la recaudación de varios programas no llegarán a las cajas municipales”. Blasco criticó además el uso discrecional de bonificaciones y beneficios salariales, que absorben el 40% del gasto salarial, que dijo son distribuidos sin criterios meritocráticos en una institución con balances financieros persistentemente reprobados.
Finanzas en terapia intensiva: Álvaro Grau denuncia desvío de fondos y millonarias pérdidas judiciales
A su turno, el concejal Álvaro Grau (PPQ) advirtió que los datos del informe de gestión al segundo cuatrimestre de 2026 solo reflejan las consecuencias acumuladas de un modelo de gestión basado en el endeudamiento sistemático y en el abandono de la inversión pública básica. “Este modelo que realmente lo que hace es desangrar el bolsillo del asunceno para no recibir a cambio prácticamente nada”, criticó.
Grau recordó que la administración municipal destinó el año anterior más de US$ 121 millones exclusivamente al rubro de salarios, mientras que las inversiones reales en obras de infraestructura apenas alcanzaron los US$ 7 millones. Señaló que esta profunda desproporción, que se repitió este año, mantiene a la ciudad deteriorada y genera un déficit crónico frente a proveedores y bonistas.
“El presupuesto municipal está inflado y ha sido inflado justamente para, de alguna manera, tratar de justificar el endeudamiento desmedido que se hizo durante todos estos años de la administración Rodríguez, que llevó a la quiebra al municipio”, expresó Grau. “Cuando vos gastas más de lo que te ingresa, entras en un default, no estás pudiendo pagar y obviamente a una quiebra”, añadió.

El edil denunció también que la Municipalidad de Asunción acumuló una pérdida estimada en US$ 9 millones solo en concepto de juicios perdidos. “La municipalidad ha perdido la posibilidad de hacer una obra tan importante como la de Molas López, solamente en lo que perdió en pleitos judiciales. El dinero del asunceno está yendo a parar al salario y al alquiler de camiones recolectores de basura”, concluyó.
Informe de gestión confirma que Luis Bello replica el modelo financiero de Óscar Rodríguez
Los datos oficiales del informe de gestión correspondiente al segundo cuatrimestre de 2026 (periodo mayo-agosto) ratifican que el actual intendente, Luis Bello (ANR-cartista), mantiene idéntico modelo de administración que su antecesor, Óscar “Nenecho” Rodríguez. La ejecución financiera muestra una asimetría estructural profunda entre los gastos operativos y la inversión directa en beneficio de la ciudadanía.

Conforme al desglose de la ejecución presupuestaria, el gasto acumulado en salarios (servicios personales) hasta agosto superó ampliamente a la inversión física, representando un monto casi 12 veces mayor que lo destinado a obras de infraestructura. Del total presupuestado en servicios personales por G. 791.690 millones, la comuna ya obligó un total de G. 454.492 millones (57%), unos US$ 81,1 millones.
Dentro de la masa salarial ejecutada hasta el segundo cuatrimestre, el informe detalla que G. 203.939 millones (el 45%) se destinó al personal contratado; G. 137.857 millones (30%) correspondió a remuneraciones básicas; y G. 98.016 millones (el 21%) se orientó a cubrir asignaciones complementarias.
En contrapartida, la ejecución en concepto de obras de infraestructura pública se redujo a mínimos históricos dentro del mismo corte temporal. Las construcciones e inversiones destinadas al uso público alcanzaron apenas la suma obligada de G. 38.527 millones, aproximadamente US$ 6,8 millones, consolidando el estancamiento de la inversión de capital frente al gasto corriente.
