Vecinos de la calle Juan XXIII, en el barrio Santo Domingo de Asunción, conviven actualmente entre zanjas abiertas, maquinaria pesada inactiva y la creciente indignación frente a la intermitencia de los trabajos de infraestructura. En el sitio, la Municipalidad de Asunción, bajo la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), había prometido la construcción de un desagüe pluvial con los bonos G8 (2022).
Los pobladores reclaman que la falta de constancia en las labores se traduce en jornadas enteras sin un solo obrero en el sitio, desaprovechando sistemáticamente los días de sol y clima favorable para acelerar la excavación de la cuenca. “Hay días que vienen, hay días que no”, reclamó una de las vecinas consultadas.
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Esta inactividad contrasta de forma directa con la propaganda oficial. Apenas una semana atrás, en la red social X, el intendente Luis Bello (ANR-cartista) se jactaba de haber reactivado las obras de desagüe pluvial paralizadas, entre ellas Santo Domingo. “Regularizamos los pagos y volvimos a poner las máquinas en marcha”, dijo.

Para los vecinos, la realidad es distinta. “Ahora, por ejemplo, vinieron el viernes último a terminar el bordecito ahí (cordón) y ya desaparecieron. Es muy poco lo que avanzan. Ahora, por ejemplo, en vez de aprovechar que no llueve, que hay lindo sol, ellos desaparecen. Hoy no aparecieron todavía”, reclamó otra pobladora del lugar, pasadas las 9 de la mañana.
Obras de desagüe en Asunción: Promesas de Luis Bello vs. la realidad en Santo Domingo
Con la experiencia de más de un año y medio de encierro, los vecinos de Santo Domingo señalan que el principal factor de los atrasos es la falta de pago. “Yo no sé si no cobran o qué. Cuando no vienen es porque no cobran, porque ellos van cobrando por etapas”, señaló otro de los pobladores consultados, quien afirmó que, tras cada cobro, “al día siguiente están entre 500 por acá, pero ahora no están apareciendo”.
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La obra del desagüe pluvial de Santo Domingo fue adjudicada por el exintendente Rodríguez al Consorcio Pluvial Santos (Covipa y Chávez Construcciones), y representada legalmente por Óscar Rubiani. El monto total del proyecto asciende a G. 72.389 millones.
Según consta en el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), la Municipalidad de Asunción abonó hasta la fecha G. 17.871 millones (24,7% del total adjudicado). El último pago registrado por la DNCP fue realizado en mayo por un monto de G. 2.307 millones.
Fallas técnicas y casas dañadas por las obras de desagüe pluvial
Los residentes más antiguos de la zona denuncian con firmeza que el proyecto original se estructuró mediante un deficiente “diseño de escritorio”, elaborado por técnicos municipales que omitieron por completo relevar el flujo real y el volumen histórico del agua en las áreas bajas.
“Tenían que venir a preguntarle a la gente que años vivimos acá en el bajo, no a los que viven allá en la altura, porque ellos hicieron este proyecto con la gente que vive en las zonas más altas y a nosotros jamás nos consultaron absolutamente nada”, cuestionó con dureza uno de ellos.
Los vecinos reclaman que las graves consecuencias estructurales ya golpean de lleno a las propiedades de los frentistas. “A mí ya me destruyeron mi medidor, me dejaron sin agua corriente porque se hundió todo, porque ahí cortaron mi muro”, relató un vecino. En la casa de otro poblador, las maquinarias derribaron la muralla trasera, dejando un depósito expuesto y la estructura colgada, denunciaron.
La insólita precariedad operativa escaló a niveles inadmisibles para los frentistas cuando la propia contratista instaló un baño químico directamente frente al acceso principal de una vivienda familiar, generando problemas crónicos de movilidad e insalubridad extrema que obligaron a la familia a abandonar su hogar.
Caos vehicular y zanjas abiertas: El calvario cotidiano en el barrio Santo Domingo
El reclamo generalizado de los pobladores es el colapso que genera la obra en la movilidad urbana en todo el sector, debido a la presencia de cauces abiertos con agua estancada, bordes de tierra sumamente inestables sostenidos de forma precaria mediante bolsas de arena y una total ausencia de vallados de seguridad perimetral.
Los vecinos denunciaron la insólita utilización de escombros acumulados y restos de tejas rotas procedentes de la última granizada para rellenar de forma improvisada las peligrosas excavaciones situadas justo frente a los portones de entrada de las residencias particulares.
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Los graves perjuicios económicos y logísticos se extienden peligrosamente hacia arterias aledañas muy transitadas como Nuestra Señora del Carmen casi Comandante Luis González, donde la calzada acumula baches profundos repletos de agua y toneladas de restos de obra que bloquean el tránsito.
La acumulación sostenida de basuras domiciliarias sin recolectar y la rotura accidental y constante de cañerías de agua potable completan un panorama de aislamiento absoluto que asfixia tanto la subsistencia comercial diaria como la vida residencial del vecindario afectado.
Obra de Santo Domingo: qué contesta la contratista
ABC consultó formalmente a la contratista, el Consorcio Pluvial Santos, a través de su oficina de prensa, respecto a la situación de la obra.
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Desde la empresa contestaron que “es correcto que no se registran pagos desde mayo. La información publicada por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) es correcta”.
Respecto a la falta de avance en el trabajo, señalaron que “en la zona existen solicitudes de vecinos para introducir modificaciones en la ejecución de los trabajos. En ese sentido, nos encontramos a la espera de las instrucciones correspondientes para definir los próximos pasos”.
Bonos G8 y retrasos: El millonario negociado del desagüe heredado por Nenecho y Luis Bello
Este grave escenario de abandono institucional tiene sus raíces directas en la desastrosa gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), quien prometió la ejecución de la obra mediante la emisión de los bonos G8 (2022). Con esa emisión, por un monto total de G. 360.000 millones, Rodríguez prometió 8 cuencas pluviales, de las cuales empezó solo 4 y no terminó ninguna.
La propia comuna reconoció que la causa de los retrasos fue la falta de pago a los proveedores, producto del desvío de los fondos de esos bonos. Carlos Pereira, interventor de la gestión de Rodríguez, documentó en su informe final que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, más de G. 512.000 millones que debían ser destinados exclusivamente para obras, fueron utilizados para salarios y otros gastos corrientes.
Rodríguez renunció en agosto del año pasado ante la inminencia de su destitución y la presentación del informe de la intervención. Con un plazo contractual inicial fijado en 12 meses, la obra del desagüe pluvial de Santo Domingo acumula ya un total de 19 meses de ejecución, 14 de ellos transcurridos bajo la actual gestión de Luis Bello, quien asumió en reemplazo de Nenecho, y registrando un paupérrimo avance físico de apenas el 36%.

La paralización de estos trabajos se acentuó drásticamente tras la reciente derrota electoral de Camilo Pérez (ANR-cartista), candidato oficialista, en los comicios municipales, ganados por la candidata opositora, Soledad Núñez, que asumirá como intendenta de Asunción el próximo 3 de noviembre.















