La sanidad pública paraguaya atraviesa uno de los momentos más complejos, delicados y críticos de su historia democrática reciente. Lo que comenzó como un malestar acumulado durante más de una década —alimentado por la precarización laboral, la falta crónica de insumos y medicamentos en los centros asistenciales y el estancamiento salarial— ha escalado de manera vertiginosa hacia una confrontación abierta de proporciones imprevisibles entre el Poder Ejecutivo y los profesionales médicos del país.
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Todo se complicó cuando los médicos especialistas comenzaron a renunciar en masa. Se trata de profesionales de áreas muy sensibles —como terapia de niños, neonatología, cirugía y anestesia— que prestan servicios en los principales hospitales de Asunción, el departamento Central y el interior.
Mientras el Ministerio de Salud Pública (MSPBS) a cargo de María Teresa Barán desde que inició el gobierno de Santiago Peña en agosto del 2023, sostiene una postura y asegura que las dimisiones formales recibidas en mesa de entrada hasta el mediodía de hoy se limitan a un número reducido de 62 firmas y, cuestiona las denuncias sobre documentos retenidos en las direcciones de los hospitales públicos, el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) y las distintas sociedades científicas denuncian un escenario de colapso inminente, desidia gubernamental y una profunda desconexión entre la realidad que se vive en los pasillos hospitalarios y los informes oficiales difundidos desde el nivel central.
Desacuerdo total entre el Salud Pública y los gremios por el número de renuncias
El Ministerio de Salud, a través del director general de Gabinete, Juan Marcelo Estigarribia, salió al cruce de las denuncias formuladas por las asociaciones gremiales, calificando de “muy temerarias” las acusaciones sobre un supuesto “cajoneo” de expedientes en las direcciones de los hospitales.
Según la versión oficial, la cartera sanitaria solo ha procesado y dado entrada formal a 62 renuncias. El funcionario argumentó que la mesa de entrada operó con total normalidad en su horario habitual de 7:00 a 17:00, recibiendo todo tipo de trámites administrativos, e insistió en que cualquier profesional tiene el derecho y la vía libre de presentar su dimisión de forma directa —inclusive a través de un tercero— sin necesidad de contar con el visto bueno o la intermediación del director de su respectivo hospital. Bajo esta premisa, Salud Pública sostiene que los documentos que no han ingresado formalmente a su ventanilla no poseen validez administrativa, restando credibilidad a los reportes gremiales que hablan de cientos de dimisiones paralizadas.

En la vereda de enfrente, los representantes sindicales y los líderes médicos sostienen una realidad radicalmente opuesta. La doctora Rossana González, secretaria general de Sinamed, así como voceros de la Sociedad Paraguaya de Cirugía Pediátrica como el doctor Roberto Riveros y, diversas asociaciones departamentales, afirman que las cifras se minimizan deliberadamente para ocultar el problema.
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En conversación con ABC Cardinal, Rossana González, aseguró esta mañana que ya se han contabilizado más de 110 renuncias formales de especialistas a nivel país. Está cifra asciende -según los cirujanos pediátricos- a cerca de 196 dimisiones firmadas, cifra que se dispara hasta superar los 400 expedientes si se toman en cuenta las decisiones colectivas adoptadas en asambleas departamentales y presentadas en las direcciones de los hospitales.
Hospitales al límite: El impacto de las renuncias masivas
La dimisión masiva de médicos especialistas se traduce de manera inmediata en la paralización y el debilitamiento drástico de servicios esenciales donde cada segundo y cada recurso especializado definen la vida o la muerte de un paciente. El impacto de esta crisis se refleja de forma desigual pero alarmante en los principales centros asistenciales del territorio nacional:
1. Hospital Materno Infantil San Pablo (Asunción)
Considerado uno de los pilares fundamentales en la atención materno-infantil de la capital, este centro de referencia nacional sufrió un golpe devastador en su área más sensible. Un total de 25 médicos neonatólogos —que equivalen aproximadamente al 70% de los vínculos activos en dicho departamento y a más del 60% de los especialistas en áreas críticas— presentaron esta tarde su renuncia formal ante el Ministerio de Salud.

La doctora Rosanna Fonseca, pediatra y neonatóloga encargada de canalizar la dimisión en bloque, explicó que la medida fue adoptada a conciencia por profesionales que han entregado años de su vida al servicio público, pero que ya no están dispuestos a convalidar la precarización. Áreas tan delicadas como la terapia intensiva neonatal, los cuidados intermedios y las salas de parto quedarán severamente resentidas, dependiendo de un remanente mínimo de profesionales, muchos de ellos en trámites de jubilación.
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El director del hospital, el doctor Vicente Acuña, habló con ABC Color unas horas antes y afirmó que en Girección General del Hospital San Pablo, no habían recibido renuncias, pero aseguró que tenía conocimiento de la intensión de dimisión en bloque que en ese momento preparaban sus médicos. Reconoció que una fuga de tal magnitud representa un “problema enorme” para una institución que históricamente opera al límite de su capacidad operativa, dependiendo de una compleja redistribución de guardias y recursos humanos que hoy se encuentra completamente quebrada.
2. Hospital Nacional de Itauguá y otros centros de referencia
Mientras que en establecimientos de Asunción las direcciones locales informaban inicialmente que las renuncias no se habían efectivizado de manera directa en sus escritorios, en el Hospital Nacional de Itauguá la respuesta que brindó el doctor Miguel Ferreira fue contundente al confirmar a ABC Color la presentación de 80 renuncias y la puesta a disposición de la totalidad de los cargos por parte del cuerpo directivo.

El doctor Adán Godoy afirmó, por su parte, que en el Hospital Barrio Obrero no se recibió ninguna renuncia en ninguna dirección, departamento o área. Aclaró también que ningún encargado, jefe o coordinador ha presentado dimisiones ni anunciado medidas de fuerza, y que el servicio se encuentra operando con normalidad hasta el momento de la consulta.
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El doctor Juan Fernández Valdovinos, director del Hospital de Trauma, indicó a ABC Color que se maneja la versión de que las renuncias de los médicos iban a ingresar al hospital o se presentarían directamente en el ministerio. Sin embargo, aclaró que hasta el momento de nuestra consulta no tenía ninguna nota de renuncia ingresada en su dirección. Asimismo, aseveró que tampoco cuenta con directores que hayan puesto sus cargos a disposición. Resaltó que el plantel del hospital cuenta con 22 médicos terapistas pediátricos.

La doctora Débora Núñez, médica terapista renunciante en el Hospital de Trauma, explicó por su parte que en el servicio tienen firmadas 19 renuncias que presentarán en bloque una vez que la documentación de los médicos del Hospital Acosta Ñu - donde supuestamente las renuncias están retenidas en dirección- sean liberadas. Sobre este punto, ABC Color intentó conversar con el doctor Héctor Castro, director del hospital infantil ubicado en San Lorenzo, pero no atendió llamadas ni mensajes de ninguna de las plataformas de este medio.
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En el Hospital de Luque, el doctor Luis Verón confirmó por su parte que en la dirección del servicio público no han recibido hasta esta tarde, documentación que tenga que ver con renuncias médicas. Expresó también que ningún jefe de departamento ha puesto su cargo a disposición. Ayer, sin embargo, el doctor Roberto Riveros, de la Sociedad Paraguaya de Cirugía Pediátrica aseguró a ABC Color que 30 médicos, en su mayoría anestesiólogos, ya habían firmado sus renuncias.
3. Hospital Regional de Ciudad del Este (Alto Paraná)
En el este del país, la crisis alcanzó niveles extremos. Doce de los doce médicos especialistas que conformaban el plantel de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica presentaron sus renuncias indeclinables, una medida a la que se sumaron unos 20 anestesiólogos, mientras que nueve jefes de servicio de diferentes especialidades pusieron sus puestos a disposición. Los profesionales de la región denunciaron que la sobrecarga laboral y la absoluta precariedad en la provisión de insumos han generado cuadros de afectación psicológica en el personal, que se siente incapaz de brindar una atención médica segura.

La doctora Idalia Medina, presidenta de la Asociación de Médicos de Alto Paraná, fue categórica al señalar que los profesionales “ya no van a ser cómplices fingiendo ser asistentes sociales” al tener que exigir a los familiares de los pacientes la compra externa de medicamentos básicos debido al desabastecimiento crónico de las farmacias públicas.
4. Hospital General de Itapúa (Encarnación)
En el sur paraguayo, la tensión se concentró en la renuncia colectiva de 13 jefes de servicio de un hospital general que funciona además como institución-escuela para la formación de decenas de médicos residentes en áreas tan críticas como traumatología, cirugía, anestesiología y pediatría.

La doctora Eliza Núñez, especialista en urgencias pediátricas y referente departamental del gremio, advirtió sobre la extrema gravedad de trabajar en un sistema donde escasean de manera sistemática los antibióticos esenciales, los sueros, los reactivos de laboratorio y las ambulancias operativas para derivaciones de urgencia, advirtiendo que la salida de los coordinadores deja acéfala una estructura fundamental para toda la región del sur.
5. Hospital General de Coronel Oviedo
Unos 30 médicos especialistas y jefes de servicio del Hospital General de Coronel Oviedo presentaron esta mañana sus renuncias, en respaldo a la lucha nacional del gremio médico por mejores salarios y condiciones laborales.
La oficialización de las renuncias se realizó alrededor de las 10:00 en la Secretaría de la Dirección del hospital. Según explicó el doctor Julio César Paredes, cirujano general e integrante de la comisión organizativa de la reivindicación médica, la decisión se tomó luego de que la huelga del sector concluyera sin obtener una respuesta del Estado.
El fuerte respaldo del IPS a los médicos de Sinamed
La gravedad de la crisis ha trascendido los límites del Ministerio de Salud, generando un efecto dominó de solidaridad en todo el sistema sanitario del país. Esta mañana se realizó una movilización de respaldo al Sinamed, protagonizada por los médicos y profesionales de la salud del Instituto de Previsión Social (IPS) en el predio del Hospital Central.

En un pronunciamiento conjunto, las asociaciones del IPS emitieron una advertencia categórica dirigida a las autoridades: bajo ninguna circunstancia aceptarán ni ocuparán los cargos vacantes dejados por los médicos que están renunciantes a los hospitales del Ministerio de Salud. Los anestesiólogos y especialistas del seguro social reafirmaron que su ética profesional y su compromiso con la dignidad del gremio les impiden reemplazar a quienes legítimamente luchan por condiciones justas.
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Durante la manifestación, asegurados del IPS también hicieron oír su voz, sumando testimonios desgarradores sobre la escasez crónica de fármacos en las farmacias de la previsional, donde pacientes crónicos reportan la imposibilidad de retirar sus medicamentos recetados mes a mes, obligándolos a incurrir en gastos de bolsillo insostenibles en farmacias privadas.
El llamado de la Iglesia ante el colapso en hospitales públicos
En medio de la escalada del conflicto, la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) emitió un contundente y reflexivo comunicado a través de su Consejo Episcopal Permanente, dirigido a las autoridades nacionales, al personal de salud y a la ciudadanía en general. El mensaje de la Iglesia católica aportó una perspectiva ética y humanista para contextualizar la gravedad de la situación.

El episcopado recordó con firmeza que “la salud es un bien común” y un derecho humano fundamental que jamás puede reducirse a un privilegio de aquellos sectores que cuentan con recursos económicos para pagarla en el ámbito privado. La CEP estructuró su análisis en tres ejes fundamentales:
- La dignidad del derecho a la salud y al trabajo: Señaló que ni la protección de la vida ni el derecho a percibir un salario digno dependen del humor financiero del momento.
- El presupuesto como decisión política: La Iglesia recordó que los recursos económicos no son un dato fijo de la naturaleza, sino el reflejo de prioridades políticas, exigiendo a su vez coherencia a los administradores públicos para aplicar los mismos criterios de austeridad y transparencia que demandan de los trabajadores.
Si bien la Iglesia reconoció la absoluta legitimidad de las reivindicaciones médicas y el derecho inalienable a la huelga y a la renuncia, también hizo un llamado prudente y directo al gremio para que, en el ejercicio de sus medidas de fuerza, no se abandone la protección de los sectores más vulnerables. Exhortó a priorizar la atención de los casos críticos y de urgencia extrema, recordando que los niños y pacientes graves que aguardan en los hospitales no son responsables de la disputa institucional.

Del mismo modo, instó al Estado a asumir su responsabilidad histórica, convocando a una mesa de trabajo amplia e inclusiva —que integre al Congreso Nacional, las sociedades científicas, los gobiernos departamentales y la ciudadanía organizada— con miras a la formulación de soluciones reales y sostenibles en el Presupuesto General de la Nación para el año 2027.
Médicos en puertas de otra huelga nacional denuncian maniobras para dividir el sector
El Sinamed anunció una asamblea general extraordinaria para este jueves a las 19:30 en el ex Seminario Metropolitano. El objetivo principal del encuentro es evaluar la convocatoria a una nueva huelga nacional ante la falta de respuestas concretas del Gobierno a sus demandas salariales y laborales.
La doctora Rosana González, referente del gremio, aclaró que la medida de fuerza planificada no afectará los servicios esenciales ni impactará de forma negativa en la población.

Ante cuestionamientos oficiales sobre la autenticidad de algunas notas de renuncia, la doctora González ratificó la firmeza de la postura gremial y denunció maniobras por parte de las autoridades sanitarias para dividir al sector mediante negociaciones individuales con determinados hospitales o sociedades. Asimismo, aseguró que se presentarán denuncias formales por el presunto uso de cuentas falsas (trolls y bots) para desacreditar a los médicos y sus reinvidicaciones.
